Blogia
jácaras reales

Un día volveré

Un día volveré

La persona que me dio la noticia me dijo que se había muerto el hombre más guapo del mundo. Sin saber que se iba a morir ya, el otro día le vi en una película con jazz. Tampoco sabía que me estaba despidiendo de él. Hacía que tocaba el trombón junto a Louis Armstrong.

Envidio a Olvido, que lo ha vivido desde el corazón de nuestros sueños.

Te nos has ido, buscavidas.

(El título del post es el título en castellano de la película con jazz en la que hacía como que tocaba el trombón)

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

7 comentarios

Jam -

Gracias, me ha encantado ver la película.

Anónimo -

¡uuuUUUAAAAAAAaaa..!
Esto es un bostezo. ¡Hasta nunca!

emilio -

Fue grande la tentación de pillarte la foto. No la resistí. Saludos. Enhorabuena por la página.

Olvido -

Tuve que comprarle esa peli a un tipo muy extra;o... Un dia te contare esa historia, a nuestro modo, mientras compartimos una noche, un teclado, una buena cancion de Louis y un "espiritu" de los de Nueva Orleans...

I love you, baby

Esther -

París Blues. Por qué le cambian el título y ponen un nombre ridículo como Un día volveré? Qué rabia me da eso, me fastidia enormemente. Pues lo que voy a hacer es bajarme la peli por internet y hacerle mi homenaje al "hombre más guapo del mundo". Realmente fue un tío estupendo y un gran actor. Es curioso, sin embargo me cuesta creerme sus papeles. Siempre veo a Paul Newman más que al personaje que interpreta, demasiado teatral para mi gusto. Ganó con el tiempo y sus últimas películas, ya mayor, me interesan más.

Un abrazo, un beso y un saludo.

El ídolo de Cary Grant -

Siempre me cayó de puta madre.Gustaba enormemente a las tías y sin embargo era imposible tomarle manía por ello. Y no sólo eso, sino que lo veías como el tipo más simpático y cool de la historia del cine. Además, se convirtió en un grandísimo actor con el paso de los años, nada que ver con aquel presunto imitador de Brando que algunos creyeron detectar al comienzo de su carrera.

Nunca llegaré a saber si la simpatía que sentía por él era debida a su enorme carisma o a mi absoluta incapacidad para sentir envidia o celos de alguien, fruto esto último de mi inabarcable soberbia.

Zoe -

Una pena, la verdad.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres