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jácaras reales

Missing

Missing

La última película que me he visto acaba con un guiño interno entre Tod Browning y su fetiche Lugosi que no voy a desvelar, evidentemente. Bela Lugosi no es el protagonista de La marca del vampiro, casi no lo es ni de Drácula. Bela Lugosi puede que sea el icono de cine menos valorado de la pantalla. Lo digo porque Lugosi me ha encogido el corazón cuando lo he visto en La marca del vampiro haciendo de Bela Lugosi, la misma sensación que tuve al ver a Martin Landau dentro del ataúd cuando Johnny Depp lo ve de casualidad en Ed Wood a través del escaparate. Me dijeron un día que Bela Lugosi tenía un contrato por el cual tenía qu presentarse vestido de Bela Lugosi cuando tenía que hacer una entrevista. De ahí igual la idea de Tim Burton. Los vampiros del día que se muere. El artista consumido en vida por su propia leyenda.

 

En la mesa apócrifa de la Última cena famosa que presiden las dos tetas de Marilyn, recuerdo al sombrero de James Dean, el bombín de Charlot y la cazadora rocker de Marlon Brando. La última copa de Bogart, Groucho, Astaire. Ahora veo a Cary Grant. No sé, quizá me pase, quizá ha sido un arranque de cinefilia desaforado. O me deje llevar de nuevo por eso llamado encanto. Pero no le veo a él.

Yo creo que esta gente no muere, simplemente desaparece.

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1 comentario

lacasiopeaa -

A veces no te comento porque no me queda nada más que decir, tan sólo asiento, se me encoge algo por dentro y pienso "este José Miguel le ha puesto las palabras perfectas a la verdad". Pero, aunque a veces no te comente, no significa que no esté ahí contigo. Es sólo que estoy tan cerca que no se puede expresar con palabras...
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