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jácaras reales

Cine

Cines breves

Cines breves

Lord of war   Jr  Jr 

Lord of war tiene un ritmo la más de las veces un tanto precipitado, hecha como deprisa y corriendo, sobre todo en la primera parte de la historia. Luego si llega la hora de la calma, el director no sabe o no puede hacerse con las riendas de una historia con enjundia, pero el director Andrew Niccol ni le saca todo el jugo ni sabe cómo sacárselo. Problemas de estructura narrativa, empacho de la voz en off, podía ser mucho más de lo que al final es.

Chicken little   J Jr

Vaya la cantidad de guiños a Spielberg (¿sospechoso de algo, soterrados intereses ocultos?) No hay que buscarle tres pies al gato, o al pollo. No es más que una descafeinada colección de lugares comunes de la casa, o de su ex Pixar, o de todas un poco. En realidad es muy poca cosa, la fórmula parece agotarse. Casi parecía el ensayo para la serie de televisión.

Harry Potter y el cáliz de fuego   Jr  Jr

Se avecina el fin. Los niños crecen, aparecen los primeros granos y la cosa ya no es lo que era. La serie comienza a ponerse seria. En el fondo sólo es más de lo mismo. Pero el amigo amiguete ya no hace tanta gracia. La amiga empieza a ser consciente de sus posibilidades para hechizar. Y Harry Potter comienza a tener problemas existenciales. Al lado de todo esto, la magia se acaba, la inocencia se evapora y hasta los profesores empiezan a estar cansados de tanta chiquillería. Y yo casi. Por la gloria de su madre.

El sello

El sello

Los franceses tienen una cosa que me gusta, cuando hacen películas. Y en particular esto pasa con las antiguas. Antes de que empiecen. Los nombres que se ponen algunos actores en los títulos de crédito. Por ejemplo, Arletty, que era una actriz estrellona más atractiva que guapa; o Dasté, o Carette, o Modot, o Genin, o Vigan, o Legris. O sea, sólo el apellido, o que sea un pseudónimo. El nombre artístico, que se dice.

 

Muchos de ellos provenían de la Comedie Française, y así lo hacían saber poniéndolo debajo de su nombre. Algo así como una rúbrica con prestigio. Y así ya con el nombre como que te avanzaban lo morrocotudamente buenos que luego realmente eran. Y los ves una y otra vez en las películas de la época, aunque al principio no te quedes más que con las caras, pero luego ya comienzas a identificarlos más. Me recuerdan en ese sentido a los actores japoneses que te empiezan a sonar después de haberlos visto mil veces con Ozu, Mizoguchi o Kurosawa.

 

Y digo yo que será que no, pero leyendo tal o cual firma artística se me aparecen ligados en la mente los nombres de la Comedia del Arte del Arlequín y de Pierrot. O Polichinela y Colombina. Que no tendrá nada que ver, digo, pero que leyendo tanto unos y otros queda envuelto todo con un halo de cercanía, de cariño, de familiaridad, con unos tipos que se te hacen entrañables antes de verlos. Ligados para siempre a una denominación de origen particular y distintiva. Su sello característico.

Cines breves

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Flores rotas

No es la mejor de Jarmusch. Tampoco es por haber traicionado su estilo parsimonioso y minimalista. Quizá es algo artificiosa, un poco prefabricado todo. Es casi una tontería, pero bien hecha, claro. Te quedas un poco chafado al final, porque esperas más de Jarmusch.

Flightplan 

Un guión caótico, no digamos ya que tramposo, al servicio de una película no menos caótica y fallida. Lo mejor, Peter Sarsgaard. El resto recuerda a muchas películas, quiere engañar pero de mala manera y al final queda todo en un artificio soso y pobretón. Lástima, porque el arranque prometía.

The bow 

Interesante, original y, una vez más, innovadora película de Kim Ki-Duk. A ratos genial, con un final nuevamente estremecedor, Duk se vale de la imagen prescindiendo una vez más de la palabra. Ingredientes conocidos para un resultado otra vez claramente ganador.

Disímiles

Disímiles

A Chris Marker no le gustaría que le etiquetara nadie como cineasta, ni siquiera como uno de los mayores disímiles del mundo, casi la única etiqueta que podría aplicarse. Este francés que huye de sambenitos, de categorizaciones, de formalismos escénicos, que concibe imágenes, tiene un terror sumo a que nadie le inmortalice con una cámara. Y tampoco le gustaría que le llamásemos innovador, ni siquiera iconoclasta. Ni que tiene un don, que tienen pocos, como es el de la intemporalidad. Marker retrata como pocos la instantaneidad, el momento, el ahora y nada más. Una re-creación total de la realidad.

La jetée, Sans soleil, Le mystère Koumiko. Muy a su pesar, Chris Marker haría estragos en un Arte y ensayo. El director de los gatos. Marker es capaz de mantener en un plano fijo sobre los ojos de un gato y que esos segundos tengan todo el sentido. O sobre los orientales ojos de Koumiko. Koumiko es un documento de 45 minutos acerca de la mirada oriental de una anónima joven japonesa, representante del rostro nipón clásico, pero que tampoco es “una japonesa típica, si es que eso existe. Ni una chica típica, ni una chica moderna. No es un ejemplo de nada. Ni de clase ni de raza. No como otras mujeres. Es como las mujeres que son distintas. Lo cual es algo”. Sólo Marker podía decir algo como eso.

Cines breves

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Lilja 4-ever

Estremecedor relato de adolescentes que juegan con fuego, de niños sabios, del Dorado que no existe, de la mala baba humana, del desastre en que a veces se ha convertido el mundo.

Eros 
Antonioni: retazos y pinceladas al cuerpo de Regina Nenni. Por lo demás, apenas salvable.

Soderbergh: tontería supina fuera de lugar. Vacía de contenido y sin gracia que no pega en la trilogía ni con cola.

Wong Kar-Wai: sutilísima, hermosa, la más sensual, sin que se tenga que ver nada del otro mundo. Gran atmósfera la creada por Wai, la más acorde de las tres al lema de la idea.
El aura 
Bielinsky abandona ese toque de complicidad y humor negro que tenía Nueve Reinas, para construir una intensa y compleja historia de intriga. Una pizca inferior a esta su anterior película, El aura cuenta, una vez más, con un guión primorosamente decorado, con un Darín en permanente estado de gracia y con unas imágenes poderosas desde el punto de vista visual y estética.

Bielinsky es un tramposillo, de esos tramposillos a los que quizá se les note el truco, pero al que siempre se le perdona. En El aura es igual de hábil que en Nueve Reinas, pero se le agradece que en esta ocasión haya sido menos efectista, más centrado en un crear un ambiente de intriga y de construcción de personajes.

Disímiles

Disímiles

Ovoce es una película peculiar de una cineasta peculiar, y creo que me quedo corto. La cineasta peculiar era checoslovaca entonces y checa después. Vera Chytilova. Ya el nombre da como algo. En 1969 ya llevaba varias películas hechas, y es cuando dirigió Ovoce, que es la que he visto. O Los frutos del paraíso. Es un experimento. Y grande.

Y sería muy aventurado aventurarse a describir el argumento. Porque es imposible, además. Una comuna libertaria en la campiña checa, una Eva revenida de la original Eva y la manzana, personajes oscuros, casados con la extravagancia y el orden subversivo. A más no llego. Del blanco pasan al negro sin más explicaciones por parte de su directora, que es a la vez la guionista. O sea, un caos si nos entendemos con la lógica.

No encuentro en esta Chytilova a una directora influenciada  por nadie en especial. Es que ni lo de que Bergman, en esta ocasión, ni eso (si acaso Antonioni y Zabriskie Point, pero fueron coetáneas) Esta película sólo se parece a una cosa: a ella misma. Dentro de la rareza, es la rareza misma. Más rareza que ella sola.

De todas formas no cejo en el intento. Hay que ver más de esta señora. Como sea.

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El mercader de Venecia

La cosa se queda en aprobado, sin más, y eso que no peca de esteticista, pero Pacino está genial. Los demás aprueban también, pero Radford es un poco limitado, el chico. Y eso que tampoco se sale mucho del guión preestablecido por Shakespeare.

La novia cadáver 

El lado romántico del gótico Burton hace de las suyas de una forma elegantísima. La obvia oscuridad del relato emite una señal nítida y directa que transforma el más duro corazón del espectador por espacio de hora y cuarto. Enternecedora.

Last days

Vaya muermo. ¿O pedantería? O vaya usted a saber. Lo que sí me gustaría saber es si va a ocurrir algo en la película, que todavía lo estoy esperando. ¿De verdad que esto iba en serio?

Disímiles

Disímiles Vij la hicieron dos directores desconocidos rusos. Seguro que vieron mucha Hammer, mucho Corman. Eran Konstantin Yershov y Gregory Kropachev.Pero también verían mucho Buñuel porque en la película hay un toque buñuelesco en la historia. La historia narra una leyenda popular recogida por Gogol sobre diablos, brujas y fantasmas. El demonio se le aparece a un imberbe monje al velar durante tres noches el alma de una joven muerta. La historia recuerda, por ello, a Simón el estilita. Año 1967. Rusa. Amable y hecha con gracia. Existe un humor negro en Rusia, o mucho nos lo tememos. Suspense soviético en la era fría. Y muy desconocida.

Cines breves

Cines breves Cinderella man

Ron Howard casi no es un artesano en esta película, porque poco le falta para ser lo que nunca ha sido, un creador. El que crea y borda su personaje, Russell Crowe. Otro que es bueno también cuando quiere.

Las tortugas también vuelan (con retraso)

El original siempre supera a los seguidores. Buenas intenciones, pero hacerlo como Kiarostami tiene sus riesgos. Para empezar, no está mal que Irak tenga un buen espejo en su vecino.

Inside Deep Throat

Debe ser bueno algo que después de visto te hayas aprendido algunos nombres, tomado simpatía por ciertos tipos y hasta hayas aprendido historia. Amén de otras cosas.

25 años sin Mcguffin

25 años sin Mcguffin Desde que murió el gordo se han hecho Sospechosos habituales, Seven, Pulp fiction, El cabo del miedo, Atracción fatal, No hay salida, El silencio de la sospecha, La sombra del testigo, Único testigo. O las recientes Retratos de una obsesión, o las de siempre de De Palma. O las que tengan que venir, que vendrán. ... Es la sombra del Mcguffin, que no se ha apagado, ni se apagará. Por los restos de los restos, creo.
Por que pasen otros 25 años y nos convierta de nuevo por su arte y figura en deliberados voyeurs, por que nos seduzca de manera brusca con la culpa. Y nosotros nos lo creamos. Y por participarnos, sin un mínimo pudor por su parte, de sus complejos, obsesiones, filias y fobias. Y pasiones. Maestro.

Leonard

Leonard Conviene reivindicar a este chico:

Porque es el único que se habla con el hermano que no habla
Porque era el mayor
Porque tocaba muy bien el piano
Porque llegó a tener una orquesta de jazz
Porque un día en el Rastrillo había una figura suya. Y me la compré
Porque el italiano lo habla horrible
Por la parte del contrato que le toca
Porque no hay dos sin tres
Porque mucha más gente de la que se cree es como él, “un hombre admirablemente sencillo”(GM)

Ficciones (VII)

Ficciones (VII) El monte Rushmore y su elipsis. El año 1941. Todos los secundarios de la películas de Jack Ford. Todos. El hoola hop de Lolita. El cartel de Lolita. Los títulos originales de las películas americanas. Algunos títulos en español de las películas americanas. El plano secuencia. Quien inventara el travelling y el plano secuencia. El regador regado. Walter Mathau, en Primera plana, En bandeja de plata y cuando le da la gana. El primer delito de Michael Corleone. El increíble hombre menguante y la invasión de los ladrones de cuerpos. Los primeros planos obligados por contrato de los años 40. Cuando aparecen los apaches y la música que les acompaña. Las películas que hizo Chaplin en Europa. El operador de cámara de Yasujiro Ozu.

Cines breves

Cines breves Usted primero

Hay un actor de origen español, pero tan francés como la película, que se come a todo el mundo. Se llama José García y trabaja en el mismo restaurante que Daniel Auteuil. Trabaja como falso sommelier en esta divertida cinta.

Las muñecas rusas

Todavía más francesa (y peor) que su anterior Una casa de locos, que sigue teniendo al mismo pesado protagonista masculino, y que adolece del apoyo de los secundarios que poblaban esa casa de locos.

Alfie (con cierto retraso)

La genialidad de Jude Law (hay que ver este chico) apenas salva el remake del Michael Caine del 66. Puritanismo made in USA aplicado a las nuevas tendencias era Bush.

Cines breves

Cines breves Sin City

Exactamente el tipo de película que se podía esperar. La mano de QT o de FM remedia el poco talento de RR. Al final aburre un poco.

Llámame Peter

El experimento de psicoanalizar a Sellers resulta un poco de atracón y superficial pero también sugestivo. Muy fácil para Rush, porque es muy bueno. Pero no tanto como Peter.

Extrañas coincidencias

Las piezas son demasiadas en este puzzle, irresoluble, pseudo-kafkiano, precipitado. Se destacan Jude Law y Jason Schwartzman.

Cines breves

Cines breves Charlie y la fábrica de chocolate

Más género Burton, opción dulcificado, un Burton agrio pero menos, que todavía divierte, pero que tampoco hace pensar aun la moraleja. Todos tenemos un lado kistch.

Caminar sobre las aguas

Un discutible Eytan Fox, un tanto átono, un cine construido de argucias, neutro de géneros, amable en su presentación. Un tanto oblicuo.

Sr. y Sra. Smith

O cómo hacerse (más) millonario y lucir el palmito. La seducción del caos. Aparatosa recreación del vacío absoluto. Peor película del año.

Outsiders (IV)

Outsiders (IV) Y qué demonios con la Hershey, que hizo de María Magdalena como sólo podía hacerlo ella. Porque en esa película de Scorsese, de La última tentación de Cristo, demostró que, por encima de la polémica que suscitó la de Dios es Cristo, ella era una actriz como la copa de un pino. Director con el que hizo una de sus primerizas películas, allá en los 70, El tren de Berta. Mira pues si se acordó de ella un director como es Scorsese, que no elige a cualquiera para sus cosas. Que sí, que esta Barbara es muy buena, que debe haber mucha miopía por ahí ahora. En Un mundo aparte, que se estrenó por las fechas mismas de La última tentación, estaba inmensa. Además es guapa, porque no se parece a las demás guapas, y porque me gusta su mentón. Qué tiene que demostrar más esta chica pues para que esté donde tenga que estar. Se lo preguntaremos al cielo, si no.

Outsiders (III)

Outsiders (III) Porque éste es el caso de los más flagrantes. Mickey Rourke tiene dos de las más escalofriantes interpretaciones de la década de los 80. Nunca un actor en los 80 (y que si no, me lo prueben) tuvo un estado de gracia como Rourke en Fuego en el cuerpo y en La ley de la calle, Kasdam y Coppola respectivos directores. Es muy difícil decir más en menos, son dos papeles breves en comparación con otros de sus protagonistas. El caché de Rourke subió como la espuma al nivel de Brando y sus cortísimos papeles de después de El Padrino. O casi. Luego Nueve semanas y media, pero eso era otra cosa. Homeboy, Johnny el guapo, retazos de buen actor. Hasta se habló de que iba a hacer la película sobre el Cordobés (sic) Y eso fue todo, pero ahí quedaba la cosa. Cero Orquídea salvaje, o Dos duros sobre ruedas. Luego se partió la cara en peleas de medio pelo, y por cuatro duros. Y estaba pasadísimo, en el cine y fuera de él. Ahora sale en una de un comic. Disfrazado de lo apabullante actor que un día fue. No podía ser la cosa, porque quizá lo que le pasó a este tío fue que como actor llegó a ser demasiado bueno.

Outsiders (II)

Outsiders (II) Wallace Shawn: Tiene la palabra eficaz grabada en su físico, porque si bien en su físico descansa una de sus armas más poderosas, es que para más INRI el mismo Wallace no sabe lo buenísimo actor que es. Y que no le den ningún principal es lo de menos, porque este todo-terreno secundario de la lengua de Shakespeare se gana el pan de muchos de los protagonistas, los cuales finalmente sólo pueden recoger las migajas que este enorme Wallace les deja en cada película.

Diane Wiest: A falta de protagonistas, los suyos han sido sobre todas las cosas papeles de apoyo que le alegraron la carrera, como en Balas sobre Broadway (otra vez una actriz Allen) Aguanta una madurez de lo mejor que habita ahora en Hollywood. Además cautiva con su sonrisa, seduce con la mirada y es una intérprete poderosa. Su registro es poderoso. En su espejo deberían mirarse bien mucho recién llegado a esto del cine, que saldrían ganando.

Cines breves

Cines breves La guerra de los mundos

Posiblemente el director más esteriotipado. Spielberg hasta la médula. Primero entretiene, diluida después, algo olvidable en conjunto.

Yossi and Jagger

Víspera de mucho... Plana realización, vaguísimas pinceladas a los personajes. Historia israelí insulsa. Demasiado poco original. Transmite poco y era para hacerlo.

El amor es lo que tiene

Amanda Peet fue la razón de verla, y no se equivoca mucho uno. Poco o nada más. Poca emoción en la relación de los personajes. Lo mejor, las fotografías (del final)

Outsiders

Outsiders Juliette Lewis: un día a esta chica no sólo le caerá el papel de su vida, sino que también se llevará el papel del año, será la estrella la noche de los Oscar y le lloverán los elogios habidos y por haber. También arrasará en todos los premios habidos y por haber. Si lo ha conseguido Hilary Swank, no hay motivo por el que la Lewis no. Es hija de Geoffrey Lewis, actor-compadre de Clint Eastwood. ¿Futura chica Clint? Recordar Maridos y mujeres.

Matt Dillon: ¿Qué fue de este chico que era el mejor casi de los rebeldes de Coppola, qué fue del drugstore cowboy de Van Sant, qué fue de él en este maldito cine? Dirigió alguna película y parece destinado a que un tipo como John Malkovich haga otra película con actores como este Dillon. Sundance será su dorada casa si la cosa va como va. Al menos no él sino otros sucumbieron en el subgénero de ex estrellas de cine de acción.