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![]() ![]() Los olvidados ![]() Los 75 centímetros y la voz aguda de Pee Wee Marquette introdujeron algunas de las mejores actuaciones que ha parido el jazz. Ocurrieron todas en el mismo lugar, el antiguo Birdland de Nueva York, The Jazz corner of the world. Mil palabras ![]() En algún momento del cine de Jean Renoir Somos Jácaras Suena: Charlie Parker: Sweet Georgia Brown Fred Astaire: Cheek to cheek Piazzolla-Goyeneche: Vuelvo al Sur Kurt Elling: Dolores dream Monk y Coltrane: Trinkle, tinkle Django Reinhardt: Honeysuckle Rose
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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Cine. AH!![]() (c) Bob Willoughby Una de las razones por las que me guste tanto My fair lady (recuerdo un experimento que hicieron una vez en TV, la emitieron dos veces, una detrás de otra, la primera vez doblada hasta en las canciones, la segunda en completa y exclusiva versión original) es la persona que está sentada a la izquierda de la foto. La bicicleta lleva su nombre impreso, Cukor le escucha. Hay una escena, cuando canta el I could have danced all night, que vale la entrada. Ball of fire![]() Esta película no la he visto. Lo mejor es que de esas películas con las que te da gusto perder tiempo buscando aunque no las encuentres. Y tampoco sabía cómo entrarle a Barbara Stanwyck para dedicarle un post. Saldo la deuda. Bluesy![]() (c) Leo Fuchs Preciosa fotografía y preciosa Joanne Woodward en 1960. À Paris. Lo más probable durante el rodaje de la película Paris blues (en España, dando la nota, tenía que llamarse Un día volveré), en la que coincidía con su marido. Dentro de poco, un año sin blue eyes. El trenEsta película, con todas y cada una de las letras, la he visto repetirse cada vez que un director de cine no puede resistirse y rodar un plano homenaje al inicio real del cine. Lo que fue el fin de trayecto para este tren (primer documental también) que llegaba a la Ciotat en ese 1895 suponía para todos nosotros la suerte de que empezara la magia (y la mentira) pero a bastantes fotogramas por segundo. (En puridad, el primero en proyectarse fue la salida de los obreros de la fábrica Lumière, pero me da igual) Vestuarios![]() Hay una escena en la película en la que a Jeanne Moreau, a pesar de que no era ni Jules ni Jim, Truffaut le hace vestirse de hombre. François Truffaut y Jeanne Moreau, en esa segunda película en la que ella y el padre de Antoine Doinel coincidieron, hablan. Sobre qué. O se escuchan. O ambas cosas. No sé por qué pero agradezco que Truffaut fuera, al menos ese día, vestido con traje y corbata al set de rodaje. Quizá rodaron o acababan de rodar la escena en la que Jeanne les hace trampa a Jules et Jim para ganarles una carrera en el puente. When you're smiling![]() Hace tiempo que le debía un post a Carole Lombard. Rubia, para variar. Enamoró y le dio los mejores años de su vida a un chico de Cádiz, Ohio, que acababa de protagonizar Lo que el viento se llevó. Me hubiera gustado poner todas las fotos que he encontrado de Carole Lombard. En algunas está con el chico de la otra tacita de plata. Me quedo con ésta, que tiene un algo que no sé explicar, quizá ese tipo de sonrisa. Speak, brother, speak![]() A Harpo Marx le caracterizaban varias cosas. Una es evidente y ni siquiera merece la pena hablarla. Otra, dio origen a su sobrenombre. Otra, que debajo de su gabardina se escondían algunos de los artilugios más insospechados. En una de las películas que más me gustan de cuando los hermanos todavía eran cuatro, debajo de la gabardina Harpo se esconde un lienzo que para Chico es una birria pero que para una banda de ladrones vale, más que su peso, lo que tiene pintado en oro. Una de las integrantes de la banda es esta morena escotada que se le insinúa en escena a Harpo. Harpo Marx se caracterizaba por una cuarta cosa, y era que iba detrás de todas las chicas jóvenes que se le cruzaban en el camino. Y para eso ya se le podía poner por delante el mismísimo rey de Inglaterra. Es por eso quizá que cuando no veía trigo limpio, porque desde su falsa mudez desarrolló ese sexto sentido marxista, o cuando veía que aquello que se le acercaba tenía otro color de pelo, pusiera todo tipo de caras, una de esas otras cosas por las que Harpo empezó siendo mi hermano favorito. Enamorarse![]() Quería encontrar el póster de alguna de mis películas favoritas, de ésas que puede que, sin ser de llorar, me hagan llorar. Pero se me ha cruzado de buenas a primeras este póster de la única comedia (reconocida) de Alfred Hitchcock y me ha tocado algo por ahí adentro. Puede que la culpa la tenga Shirley MacLaine, que hizo con ésta su primera película antes de enamorarnos a todos y a Jack Lemmon. Y me he quedado con ella. Búfalo no puede dormir![]() El año que Ginger Rogers le ganó el Oscar como mejor actriz a Bette Davis, a Katharine Hepburn, a Joan Fontaine, el mismo año en que Rebeca le ganó a Las uvas de la ira, a El gran dictador, a Historias de Filadelfia, también ganó el Oscar James Stewart, por Historias de Filadelfia (como director John Ford le ganó a Hitchcock, a Wyler, a Cukor). La noche en que el actor y la actriz ganan el Oscar, ambos dos se hacen una foto de las que pasan a la posteridad. La noche en que Ginger ganó a la Davis o la Hepburn, se hizo esa foto con James Stewart (que ganó a Henry Fonda, a Chaplin, a Olivier). La semana pasada dije que había una foto (la de arriba) que me recordaba mucho a otra muchísimo más reciente en el tiempo. Esa otra foto muchísimo más reciente pertenece a la memorabilia de mi alma gemela, la cual me dirá si tiene una ligera idea de por dónde van los tiros (ya sabes, San Javier) Me puedo imaginar perfectamente a Ginger Rogers bailando con James Stewart. James Stewart bailando fenomenal aunque lo más que bailó fue (mal) junto a Donna Reed la noche en que se enamoran en Qué bello es vivir. Me parezco a Jimmy, a Lester, o por lo menos creo parecerme, no sólo físicamente (no sé si lo he dicho ya en el blog alguna vez, le dicen algo así a Jimmy en una película: Me enamoré de tu nuca. Y qué pensaste cuando me di la vuelta. Que me tendría que acostumbrar a tu cara). (Thank you, baby). Shall we dance?![]() Cuando antes ponían por televisión en horario de cualquier audiencia películas como las que hacían antes, me acostumbré a ver esas películas, me acostumbré a ver películas en B/N y me acostumbré a ver a Ginger Rogers sin saber que era Ginger Rogers, supongo que era al lado de Fred Astaire (Fred Astaire siempre supimos que era Fred Astaire). Ginger Rogers tardó en convencerme, aunque ahora cada vez me llama más la atención. Me gusta cuando le vacila a Fred Astaire. El año que ganó el Oscar lo ganó junto a James Stewart. Tonta razón que hace que Ginger Rogers cada vez me guste más. La foto en la que posan juntos con la estatuilla y en la que Ginger mira/admira a Jimmy la pondré otro día y diré a qué otra foto mucho más reciente me recuerda sobremanera. Maycomb, Alabama![]() Cuando nos dio nuestros rifles de aire, Atticus no nos enseñó a disparar. Fue el tío Jack quien nos instruyó en sus principios, dijo que Atticus no estaba interesado en armas. Atticus le dijo a Jem un día: -Prefiero que disparen a las latas vacías en el patio trasero, pero sé que ustedes van tras los pájaros. Dispara a todos los pájaros azules que quieras, si es que les puedes acertar, pero recuerda que es un pecado matar un ruiseñor. Ese fue el único momento que escuché a Atticus decir que era un pecado hacer algo, y le pregunté a la señorita Maudie al respecto. -Tu padre tiene razón-, me dijo ella. Los ruiseñores no hacen otra cosa que crear música para que la disfrutemos. No se comen los jardines de la gente, no hacen nidos en los graneros, no hacen otra cosa que cantar su corazón para nosotros. Es por eso que es un pecado matar a un ruiseñor. (O motivos por los que es obligatorio ver (y leer) una vez en la vida Matar un ruiseñor: Atticus Finch, los hijos de Atticus Finch, el esclavo negro acusado de violación, Robert Duvall) Confessions![]() El director de Dogville confessions, un making of elevado a la categoría de documental acerca de la película de Lars Von Trier del año 2003, hace eso, destripar Dogville, a Lars Von Trier y a la madre que lo parió. El director de Dogville confessions, que se llama Sami Martin Saif, perteneciente a la productora de Zentropa, tiene una buena idea y hace pasar por el confesionario a varios de los actores de la película en el que (casi o sin casi) ponen a caer de un burro a Lars Von Trier. Lars Von Trier es el jefe de Zentropa, pero como Lars Von Trier también es un tío muy raro quiso que en el DVD de Dogville saliera este making of elevado a la categoría de documental. No sólo hay confesionario. La cámara de Sami Martin Saif sigue el rodaje diario de la película Dogville. Por ejemplo, Nicole Kidman fumando y esas cosas que no pueden enseñarse. El rodaje de unas escenas en las que Nicole Kidman lo pasa mal. Lauren Bacall diciendo (sic) a Lars Von Trier: “¿Estás insinuando que sobreactúo?” Lauren Bacall diciendo: ”Un final es un final y los finales nunca son felices”. Como Lars Von Trier es bastante raro es normal que en este making of elevado a la categoría de documental se diga lo que se dice y se vea lo que se ve, tan diferente de un making of al uso en el que todo el mundo es maravilloso. Ojalá hubiera directores más raros (o más valientes) como Lars Von Trier y supiéramos menos cosas al uso y más de las que importan. La última película de Lars Von Trier va para nota sólo con el título. Espero que no tarde mucho. Au Hasard Anna![]() A veces pasa que vas viendo películas y películas, más películas, y se te llega a olvidar que has visto esa cara en alguna otra parte. O no te das cuenta de que ya la has visto en unas cuantas películas. Como me gusta ver cuanto más cine francés, mejor, la cara de Anna Wiazemsky ya no se me va a pasar más desapercibida. Como me faltan de ver películas de Godard, creo que me voy a cruzar alguna vez más con ella. Que aunque parezca francesa, era alemana. Probablemente la primera película en la que me llamó la atención fue en la aquella en la que Balthazar no era el nombre de una persona. Le grand sommeil![]() Pongo el poster en francés porque me parece una obra de arte. El texto, en inglés, porque me gusta más oírselo a la voz de Humphrey Bogart. Luego lo que se oyó en España. My, my, my. Such a lot of guns around town and so few brains. You know, you’re the second guy today who seems to think a gatt in the hand means the world by the tail. O Caramba, caramba. Tantas armas en la ciudad y tan pocos cerebros. Sabe, es usted el segundo tipo que veo hoy convencido de que con una pistola en la mano es el dueño de mundo. (A Philippe Marlowe un tal Joe le está apuntando con un arma) Perder la cabeza![]() Se termina una de las cosas por las que merece la pena la vida y te dan ganas de decirle a Woody Allen (en plan La Rosa púrpura de El Cairo, meterte dentro de la pantalla y decírselo) que añada a la lista a Jean Hagen. Por favor. No es de las primeras cosas que te vienen a la cabeza cuando se termina la película definitiva de Gene Kelly, de Donald O’Connor, de Debbie Reynolds, pero a mí el otro día, viendo otra película y en una nostálgica sesión de insomnio antes de dormirme en la que repasé mentalmente varias cosas por las que merece la pena la vida nacidas del cine, a mí el otro día me vino a la cabeza Jean Hagen. Que perdió el Oscar ese año porque se lo ganó otra de las actrices por las que merece la pena perder la cabeza. (PD entre paréntesis: ¿me perdonas, B., si digo que Jean Hagen es otra de esas actrices que me recuerdan a ti?) Ellos las prefieren rubias![]() Buscaba fotos que poner de Simone Signoret porque quería simplemente poner una foto de Simone Signoret. Buscaba una foto que me recordase la mezcla de sensaciones que de pequeño me producía la mirada de Simone Signoret. No recuerdo la película pero era de las que en teoría yo no podía ver. Buscaba los ojos de Simone Signoret cuando en la búsqueda me ha salido también la cara de Marilyn. En otras fotos, todas de la agencia Magnum, todas de Bruce Davidson (otro más que ya está en la lista), Marilyn ejerce de anfitriona. Quizá no esté mal empleada la palabra porque las fotos están hechas en el Beverly Hills Hotel, y Marilyn tenía allí algo más que pase pernocta. En la foto se les ve a las dos mirando como mira una mujer enamorada. En ese momento la voz cantante la lleva Yves Montand, bien sûr. Arthur Miller también escucha. Y sonríe al cantante actor. Marilyn mira a su marido sonreír. Simone Signoret mira por inercia a Yves Montand. Hay un juego circular con las miradas que me gusta, como si se estuvieran pasando la pelota. Quizá en ese momento Yves Montand haya dejado ya de hablar y los cuatro se encuentran en ese momento en el que sobran las miradas, y lo mejor es mirar y ser mirado. Las dos esposas se llevan la mano a la boca cerrada en un puño. Hay vino y un brick, que puede ser de leche. Me gusta que haya esa aparente contradicción. Me gusta el negro de Marilyn y lo que se deja ver. Me gusta más su expresión. Y más lo que estaría pensando en ese instante. La foto se hizo cuando Yves Montand y Marilyn rodaban El multimillonario. Siempre se dijo que habían mantenido un affaire durante el rodaje. A veces es mejor hacer eso de los oídos sordos. Creo que es ella, pero hay un reparto de protagonismo en la instantánea bastante curioso. Los mejores años de su vida![]() Lo malo que tenía Myrna Loy es que es tan buena actriz que a veces se me olvida lo guapa que es. Y sobre todo, esto. I can't give you anything but love![]() Ésta es una manera como cualquier otra de decir cuál es una de mis películas favoritas de todos los tiempos. Me gustaría encontrar más posters que me digan algo. Cara de palo![]() En 1934 Buster Keaton tuvo que marcharse hasta Francia para seguir haciendo cine. Las circunstancias y la Metro hicieron que su estrella no brillara como cuando el cine no hablaba. Cuando volvía en el barco a casa, alguien le hizo esta fotografía. Torero![]() Lo menos hará tres años que lleva esperando en el limbo la recreación que de la vida de Manolete, ese torero, ha encarnado Adrien Brody al lado de Penélope Cruz. Hará tres años que alguien no lo ve nada claro, que esa historia pueda tener punch. Hace diecinueve años en un Fotogramas de febrero, de portada, todavía ¿actor?, Arnold Schwarzenegger, ya me sorprendió en su día el anuncio en forma de cartel promocional del proyecto de rodaje de una recreación de la vida de El Cordobés. Padre. Lo que nunca podría nadie imaginar es el efecto que casi veinte años después iba a provocar el saber qué persona estaba destinada a protagonizar este spanish biopic. Últimamente esa persona podría haberle arrebatado muy tranquilamente el Óscar a Sean Penn. Libra![]() Puede que esta foto formara parte de alguna colección privada que ni él ni ella hubiesen querido nunca que se diese a conocer. Puede que, conociéndole, a él le importara bien poco que esta foto, aunque formara parte de la colección privada de alguien, se diese a conocer. Puede que esta foto se realizase el día en que ella, un diecisiete de octubre de la década de los cuarenta, cumpliese 35, 36 ó 37 años. Puede que esa foto, la hiciera quien la hiciese, se hiciese momentos después de que él y ella se hubiesen despertado en una de las mansiones de él, muy pasado el mediodía. Puede que ella y él, de noche, hubiesen estado un poco ocupados. Puede que él escribiese el nombre de ella en la tarta mientras ella todavía dormía en la cama hasta pasado bastante el mediodía. Puede que ella durmiese así por la noche o puede que eso que lleva sea algo que se pusiera improvisado para poder hacerse la foto. Puede que no fuera 17 de octubre y que simplemente en esos momentos él y ella todavía estuviesen enamorados. El espejo![]() Alvy Singer le pregunta a la taquillera del cine: ¿Ha empezado ya la película? La taquillera le responde: Hace dos minutos. Alvy disgustado: ¡Ya está! ¡Dejémoslo, no quiero entrar! Annie Hall, que en teoría iba a ir con él a ver la película: No son más que dos minutos, Alvy. Alvy dice algo que podría firmar yo, porque eso es una cosa que también suelo hacer: No, lo siento, no puedo. Ya la hemos fastidiado. Yo, vamos, no quiero entrar a la mitad. Annie que le dice a Alvy: ¿A la mitad? Sólo perderemos los créditos. Y están en sueco.
Ya sé que son cosas que son difíciles de entender. Más lo son de explicar. Pero una película es una película. Another woman![]() En Filmaffinity soy cassavetes. Cassavetes estuvo casado con Gena Rowlands. Gena Rowlands tiene unos ojos como el que se ve en esa foto. A Gena Rowlands también la llamó Woody Allen, justo antes de que se le muriera Cassavetes. El resto de Gena Rowlands también me gusta mucho. Es que Faces, la mujer bajo la influencia, Gloria... Opening night. Eso es otra mujer. White rabbit![]() El otro día en una película argentina. Manuela Martelli, que es chilena, le habla con un acento muy gracioso a Arturo, su conejito blanco. Nico, que es argentino, retraído y ayudante de su hermano en la clínica veterinaria, se enamora de Manuela de las veces que ésta va a que le cuiden de Arturo. En la película se llama Luchi. Mito y realidad![]() Greta Garbo, fomentado como pocos el mito (real) de su ambigüedad, circunstancia que quizá no existía todavía en esta fotografía, porque se la hizo Ruth Harriet Louise en 1927, pero que pareciera hecha anteayer. Foto que me gusta porque se sale de los cánones del mito, aunque en realidad todas las imágenes de Greta Garbo fomenten el mito. Las sesiones que a posteriori le hicieron a partir del mito, a partir de que ella primero y luego todos fueran conscientes del mito, de su ambigüedad. Partícipes hasta cansarnos. Rebecca![]() No sé si llego a tiempo para la carta, pero desearía que los tres reyes me oyeran, porque me pido a Rebecca Hall. Ya sé que les va a ser imposible, pero es que de Vicky Cristina y Barcelona, esta inglesa es la que se lleva la mejor parte, de largo. Lo que ha conseguido seguro es que ya no le pierda de vista. Y si no es para este año, pues que sea otro. Será que para la próxima no me queda más remedio que portarme mejor.
Dream of life![]() No he visto, ni mucho menos, todas las películas en las que sale Elodie Bouchez, pero, como casi siempre que sale esta francesita, algo hace que me fije en ella, y como me he visto algunas de sus cosas últimamente, pongo esta foto. Por supuesto, en B/N. Elodie sueña en La vida soñada de los ángeles, que fue una de las mejores películas del año que se estrenó para el Gasset y Días de cine. Para mí lo fue antes de que acabara el año, nada más salir de verla de los cines Renoir. Por supuesto, en VO. Recuerdo la música de Yann Tiersen. Gloria de aquellos días![]() Billy Wilder le da instrucciones a Norma Desmond en la portada de ese libro que no me voy a terminar nunca. Norma Desmond se medio tapa la cara tendida en una cama rococó poniendo la cara que le diga que ponga Dios en El crepúsculo de los dioses. Seguramente que William Holden estaría todavía tumbado boca abajo en la piscina engañando al cine. Lo que le diga Billy Wilder a Norma Desmond lo hace señalándole con el dedo. Es posible que ni la propia Norma Desmond pudiera despojarse de la dualidad actriz-personaje que sufre en la película. Probablemente se estuviera preguntando quién demonios era Gloria Swanson. En la fotografía que pongo suya arriba pareciera que fuera de hacía una eternidad. Nebulosa 5Es el último cortometraje que ha programado esta noche en su concurso de cortos de cine el Festival de Jóvenes Realizadores de Zaragoza. A mí por lo menos, cosas como este corto me devuelven la ilusión por ver cine. A mí por lo menos, que estaba con Enrique viendo El ataque de los robots de nebulosa-5, han terminado por saltárseme las lágrimas. De la risa. Hacía tanto tiempo. No sé si el viernes, que dan el palmarés, se acordarán de él y se llevará algún premio más de los bastantes que le han dado ya por ahí a su director Chema García Ibarra, aunque yo en eso de los premios no creo mucho. Por mí, como si se lo dan a otro. Yo no lo voy a olvidar. Igual a vosotros no os gusta, o sí. O vete tú a saber. Il sorriso di Chiara![]() Cara Chiara: Pesa demasiado lo que llevas después de tu nombre. No recuerdo bien el día que te conocí, es decir, el día que te vi fotografiada sabiendo que tú eras quien eres. Quiero pensar que antes de ello ya te había visto y que desconocía lo que llevas después de tu nombre. Chiara, igual fue todo junto y me fijé por esas razones en tus rasgos, porque tienes los ojos de tu padre, la boca de tu padre, todo de tu padre, aunque actuando seas igual que tu madre. Igual es porque casi eres de mi quinta, o porque siempre te que miraba tenías esa misma sonrisa. El otro día te vi hablar en francés en una película francesa en la que hacías gala de tu parte francesa. Quizá porque me encantaba también esa parte francesa que te parió sea porque tú me gustes más. Chiara, si algún día llegas a encontrarme por aquí, o mejor si me encuentras sin buscar, no te olvides, por favor, de mirarme con esa misma sonrisa. Voyeur (II)![]() Milton H. Greene era amigo. Mucho, de ésos a los que Marilyn les contaba todo. Ahora me gustaría que Marilyn me contara esas cosas que no le contaba a nadie. ¿De qué cosas nos enteraríamos, qué secretos le susurraría por teléfono a su amigo Milton? Yo tampoco sé lo que hay encima de las rodillas de Marilyn en la foto del último post, Esther. Me gustaría saberlo, porque la imaginación le hace pensar a uno no sé qué cosas. Voyeur![]() He descubierto una sesión de fotografías que Milton H. Green le realizó a Marilyn Monroe en 1956. Todas son igual de buenas que ésta. Por culpa de Marilyn, o por el ojo de Milton Greene, voy a poner más. Hay algunas que me parecen dolorosas. Ésta es por el gesto de Marilyn, que, no sé, será dolor, otras cosas o una mezcla de todo. Era para haber estado allí ese día, a escondidas, y mirar lo que se cocía. All about Eve (II)![]() Supongo que, cuando estaba hasta el gorro de las cámaras y de los directores, así era Bette. All about Eve![]() Me gusta más poner casi una foto de Bette Davis de cuando esta foto. Años 30 le echo. Me gusta más así como mujer, digo. Para lo otro ya la tengo en Eva y al desnudo. La bocana, el metro y la tentación![]() Me ha apetecido, porque así vienen las cosas siempre, de puro sopetón, hablar de Billy Wilder, de Tom Ewell y, one more time, de Marilyn. Porque la película que me ha venido a la cabeza porque sí es una obra maestra. No sé si lo será, porque hace mucho que la vi, pero si me ponen contra la pared y la espada ahora, lo digo. La tentación vive arriba lo es. La tentación que vive arriba es Marilyn, Tom Ewell es el que vive abajo y Billy Wilder el que los dirigió. Tom Ewell no ganó el Oscar ese año y ni siquiera estuvo nominado. Billy Wilder y Marilyn tampoco. Si me ponen otra vez contra la pared, lo diré. Tom Ewell está de Oscar. Y Marilyn está deliciosa. Porque Billy Wilder dirige la que, por definición, debería llamarse película deliciosa. Una delicia es ver más de hora y media modélica, una comedia de la que, si hicieran hoy un remake, se cargarían todo su encanto. Una delicia es ver también a gente como Tom Ewell, a los que habría que recordar más rato, coño. Porque a Marilyn, al menos yo en este humilde blog, ya la recuerdo cuando bien me viene en gana. Y a Billy Wilder, que por algo está en los cielos, etc, etc. Porque además es de las pocas veces en que el distribuidor español se cubrió de la mejor gloria cuando tradujo el título que había en inglés. Por una vez, por una vez. Creo que hago bien en hablar de La tentación. Primero, porque así hablo de Marilyn. Después, porque así pongo otra foto suya. Y porque, entre una cosa y otra, así le vemos las piernas. Y al final de todo, viene bien porque así pongo esa foto. La foto. La bocana, el metro y Marilyn. Roscoe![]() Hubo algo de lo que me lo regalaron hace diecisiete días que me hizo una ilusión extra. Primero porque había buscado cosas suyas con resultado infructuoso más de una vez. Luego, porque fue un tipo que siempre me cayó bien. Trabajó con los grandes del mudo, le acusaron de un escándalo sexual y murió en el olvido. Jodido. Icono de los desterrados, él y unos cuantos más. Me veré con un cariño extra el DVD que me regalaron (creo que sin saber qué era lo que me regalaban) de Roscoe Arbuckle. Fatty Arbuckle. The Marx![]() La foto data de 1924. Eran hermanos y se llamaban Julius, Aldolf, Leonard y Milton. El día que les hicieron la foto faltó Herbert. Y ya puestos faltaba también la grandiosa Margaret Dumont. Lovely Rita![]() Encuentro especialmente guapa a Rita Hayworth en esta pequeña fotografía de la época. Me basta para traerla, porque me alguien me había pedido que hablara de ella a la vez que lo de Juliette Binoche. Tengo otra de Rita con Orson Welles cuando era dama de Shanghai que un día pondré. Tengo más fotos de Rita Hayworth porque me cuesta encontrar una donde no me guste y no deje de recordarme (again, así son las cosas) a la persona que me pidió, por favor, que hablara de Juliette Binoche, Rita Hayworth y más. Quizá por ello la seguiré buscando. Un día volveré![]() La persona que me dio la noticia me dijo que se había muerto el hombre más guapo del mundo. Sin saber que se iba a morir ya, el otro día le vi en una película con jazz. Tampoco sabía que me estaba despidiendo de él. Hacía que tocaba el trombón junto a Louis Armstrong. Envidio a Olvido, que lo ha vivido desde el corazón de nuestros sueños. Te nos has ido, buscavidas. (El título del post es el título en castellano de la película con jazz en la que hacía como que tocaba el trombón) The face in the misty light![]() Cuando en alguna de las tres o cuatro películas que me veo cada día, a fuerza de que me guste esto de ver cine, me doy de bruces al ver un rostro como el de Gene Tierney entre la multitud, no me queda otra que buscar una foto en la que Gene Tierney me guste mucho, me acuerde de Laura, de la canción que David Raksin escribió para Laura, y de algún rastro del pasado que también se llamaba así. (Que el cielo la juzgue es la película de Gene Tierney que me vi la semana pasada. ¿Tenía los ojos grises?) Hablo de ella![]() Sí, es Juliette Binoche. Juliette Binoche ha salido en bastantes películas que a mí me gustan mucho. No tiene nada que ver con que Juliette Binoche a mí me guste mucho. O sí, no lo sé. El caso es que me han pedido que hable de El paciente inglés. Pero como resulta que a mí de El paciente inglés lo que más me gusta es Juliette Binoche, casi voy a hablar sólo de Juliette Binoche. Que me gusta bastante en Herida, muchísimo en Tres colores: Azul, o en Los amantes del Pont-Neuf. Envidio a Benoit Magimel, majo chico, buen actor, que comparte vida y piso con ella desde hace poco tiempo. Lo que no sabe (sí, porque se lo dije un día) la persona que me ha pedido que hable de El paciente inglés es que Juliette Binoche me recuerda (mucho) a ella. Quizá por eso me esté dedicando a hablar más de lo que daría la cosa. Con todo el gusto del mundo. No es que me haya dado cuenta de que Juliette sólo tiene 7 años más que yo, es que creía que era mayor. Mejor. Para mí que esa chica es de las que mejora con el tiempo. La última vez que la vi me pareció, tal como la vida misma, sencillamente deliciosa. Dudas irrazonables![]() No sé. Igual me equivoco, pero me da lo mismo. El caso es que la miro y no se puede estar más guapa (dedicado a B., ella ya sabe por qué) By this river![]() Cuando a Nanni Moretti se le muere el hijo en La habitación del hijo, a Nanni Moretti sólo le quedan dos cosas en la vida. Tres. El recuerdo del hijo, Laura Morante y esta canción de Brian Eno. La chica de ayer![]() (c) Jason Bell Como ya van unas cuantas veces que te veo últimamente, y antes de que el diablo se entere de lo que tengo que decirte, hay algo que quiero que sepas: me gustas más que ayer y que antes de ayer, cuando todos éramos más jóvenes. Cada vez que te veo me gustas más. Cada vez que te veo te lo repito: me gustas mucho, Marisa Tomei. Love walked in![]() Poco importa lo que hablaban él y ella con la figura recortada en el interior del planetario después de la lluvia. Saturno, los satélites de Saturno o el pensamiento racional. A mí, cada vez que veo el B/N de esta escena o el final mismo de Manhattan, también me entran unas ganas terroríficas de enamorarme. Happy days![]() Nada más ver esta foto en un Fotogramas de 1995, me dije que Diane Keaton tenía que ser una de las mujeres de mi vida. Era tan hermosa. La fiera![]() No puedo dejar de mirar unos ojos que me miran. Éstos además están siendo últimamente un poco puñeteros. Otra vez que viene. Y otra vez que volverá si me sigue mirando igual esta fiera. La costilla![]() Katharine, y su pierna, posando para Hoyningen-Huen circa 1935, cuando ya se merendaba sin problemas a cualquiera de sus compañeros de reparto. El cine de Noah![]() La he visto últimamente en Margot at the wedding, una película que habla de verdad tanto como la anterior que dirigió Noah Baumbach, horrosamente traducida aquí por Una historia de Brooklyn. En Margot at the wedding Jack Black tiene un secreto que se cuida muy mucho de guardarlo, el hijo le cuenta a la madre Nicole Kidman que la noche anterior se masturbó y la madre Nicole le dice que no tiene por qué contarle esas cosas. Una noche anterior la madre Nicole en la soledad de su habitación también ha hecho lo mismo. En Una historia de Brooklyn el niño de la familia, hijo real de Kevin Kline, también. El caso es que a Jennifer Jason Leigh ya la veía yo hace 20 años. Con ese mismo gesto, no sé, de niña buena o de niña mala. Surrealismo![]() Harpo Marx se vendó los dedos para tocar su instrumento favorito el día que Salvador Dalí le regaló su instrumento favorito, envuelto en papel de celofán, cubierto de cucharitas y con cuerdas de alambres de espino. El guión que escribió Salvador Dalí para los tres hermanos Marx y que la Metro rechazó y que nunca salió a la luz del cine se llamaba Giraffes on Horseback Courses. Par de dos![]() ¿Antes o después de la bofetada? No hay dos sin tres![]() The Inge Morath Foundation/Magnum Photos, verano de 1960 Cuando se hizo esta foto, Marilyn ya no estaba casada con Arthur Miller. Pero no por ello Arthur Miller dejaba de observar. Estaba en juego el guión de The Misfits. Y Arthur Miller, por cojones, tenía que estar ahí. La maja desnuda![]() Where have you gone, Joe DiMaggio, Simon and Garfunkel Mrs. Robinson (Foto: Lee Lockwood. revista Life, 1961) Cuenta la leyenda que a Joe Dimaggio, la mega-estrella del deporte americano del momento, le entró el mayor ataque de celos que había conocido hasta el momento el pasado siglo XX el día que se casó con la mujer más deseada del mundo. La mujer más deseada del mundo comenzó a serlo cuando, después de aparecer fugazmente seduciendo a Groucho Marx en Amor en conserva, protagonizó la primera portada del primer número de la revista erótica más importante del mundo. Los celos los comenzó a tener Dimaggio cuando recibió el regalo de bodas que le propinó su futura esposa, la mujer más deseada del mundo. Los ojos de Dimaggio envilecieron al abrir el sobre y ver los negativos de la sesión completa de fotografías de su rubia platino para el primer número de la revista Playboy. Dimaggio envió flores a la tumba de Norma Jean tres veces a la semana durante más de 20 años. Truman Monroe![]() Ésta es otra de esas fotos que no admiten comentario. O no mucho, al menos. Por más que he buscado no sé quién es el autor de esta escalofriante fotografía que muestra el gesto desorientado de quien, de forma dubitativa e insegura, posee torpemente a la belleza. A pesar de todo, a pesar de que la Paramount no la aceptara como la Holly para el Desayuno de Capote, a pesar de todos los intentos de Capote (de agarrarla con gesto turbado y de convencer a la Paramount de que ella era la Holly que desayunaba con el amanecer en Tiffany’s), a pesar de todo ello, Ella, Marilyn, ahí en esa fotografía nunca perdió la sonrisa. Invasión![]() En esta foto Sissy Spacek ya tenía 20 años. Año 1970. Me hubiera gustado ser quien le hiciese la foto. La verdad que no recuerdo la primera película en la que me diera cuenta de que salía Sissy Spacek. Quizá fuera una de esas veces en que no sabes que estás viendo a un actor que luego te va a gustar, como sucede con tantos actores en tantas ocasiones. Pues si no me di cuenta de esos ojos y esa diminuta y escuálida, es porque o no era mi día o todavía no sabía lo que era una mujer de verdad. Porque Sissy Spacek para muchos no será una mujer de verdad o ninguna Marilyn. Lo mío con ella igual sólo me pasa a mí, aunque, cada vez que veo a Sissy, me da la sensación de que la película gana enteros por lo buena actriz que es y por su formidable, inquietante, descarada, turbadora o encantadora presencia. Y todavía más cuando con toda la naturalidad del mundo te invade tu alma y tu sensibilidad cada vez que te mira con esos ojos, esa mujer con cara de chiquilla a la que parece le diera vergüenza levantar la mirada del suelo. La primera película en que caí que ella salía no era Carrie, no era Malas tierras ni era Missing. Tampoco era cualquiera de sus películas actuales. Ni mirando la lista del IMDB caigo. Cuál demonios sería esa película en la que me enamoré de Sissy Spacek. Cuál sería el día, para ponerle una cruz en el calendario. Ozu![]() La tragedia en la vida empieza con el vínculo de padres e hijos. El hijo único, Yasujiro Ozu, 1936 Hace casi 5 años, en mayo de 2003, se presentó la oportunidad de comprobar si uno tenía dos dedos de frente. En la Filmoteca programaban un ciclo de Yasujiro Ozu, japonés del que había visto por televisión su obra maestra de los Cuentos de Tokio. Como no quería llevar el estigma, me apunté y me pegué mis buenas sesiones en la Filmoteca. Quería ver más y ésa era la ocasión. Sin habernos dicho nada, coincidí con Enrique en el comienzo del ciclo, el cual de esa manera hacía honor al que es título de su blog. Allí vimos desde sus primeras mudas hasta sus últimas en color. Y alguna espectadora bostezó. No me vi todas. Pero después cuando pasaron los años, afortunadamente surgieron otras vías para ver más a Ozu. Incluso ha sido reeditado en DVD. Me vi pues Buenos días, que o no estaba en el ciclo de la Filmoteca o se me pasó, Flores de equinoccio o El hijo único, que me la acabo de ver hoy. A lo mejor Ozu me cae tan bien por una cosa: cuando acabo de ver una película suya me quedo con la sensación de haber visto una obra maestra. Debe de ser eso o que Ozu me hace sentir muy cómodo cuando veo una de sus películas. Ozu plantea, desarrolla y desenlaza. Bendita y sencilla perfección. "La tragedia en la vida empieza con el vínculo de padres e hijos". Cuando lees esta soberana sentencia antes de que comience la historia de El hijo único, sabes que te vas a encontrar con algo que será cualquier cosa menos aburrida. When we were young![]() Woody Allen, 1961 Woody Allen comenzaba a visitar a su psicoanalista. Les inventaba chistes a los demás para contarlos en televisión y pisaba las tablas en el teatro. Para más información, consultar en su filmografía. Dos hermanas![]() La cosa va de rubias. La cosa va de pedir explicaciones. La cosa va de un par de canciones. Hace unos días que vi, y lo avisé, a Julie Delpy. Julie Delpy le canta así en inglés a Ethan Hawke, diez años después de que se despidieran Antes del amanecer. Cuando canta Julie, me recuerda a Carla Bruni. Hace unos días Carla Bruni dijo que sí en un sitio y en una situación que me niego a reconocer. Carla, me paso a tu hermana Valeria. A partir de ahora lo único que será es que te escucharé. Además, tu hermana Valeria (igual que lo sigue haciendo Robin Wright ex Penn), me sigue recordando a alguien. Exigencias del guión![]() A Marilyn Monroe le tomaron esta fotografía un día que se leía o se aprendía o se intentaba aprender el guión o el papel o la frase de alguna película de las que protagonizó. Y Marilyn terminaba por apropiarse de todas las películas. Sí, ése es el culo de Marilyn. Mentiras en la delantera![]() Hombre, uno entra en rebeldía ante noticias que lees en periódicos antiguos. Ésos que guardas por si se te cae aceite y te pringa el suelo. De esa forma, me llego a enterar de muchas cosas. Hace unos días lo hice con dos o tres noticias. Una era la muerte de Frank Morgan, un jazzman que se pasó más tiempo entre rejas que bajo libertad, sin que dejara de lado en ningún momento su maravilloso saxo alto. La segunda noticia fue que Jordi Solé Tura tenía Alzheimer. La tercera noticia fue la que me terminó por molestar. Y yo cuando me molesto, mejor que no sea el día en que me conocéis. Por ejemplo ayer, justo en el momento en el que al Zaragoza le empataron a dos en el descuento. La cosa es que no sé quién, porque no quise leer más y sólo me quedé con el titular, había proclamado que Angelina Jolie era o es la mujer más sexy en toda la historia del cine. La jodimos. Porque uno mira bien a ver si lo que querían decir era “la mujer más sexy del cine actual”. No, lo ponía bien claro. De la puta historia del cine (¿acaso decían del mundo?) Paso de nombrar a Rita y a Marilyn y a Greta y a Ava y a Jeanne Moreau y a Jean Harlow. Me da igual que Angelina esté muy buena y sería gilipollas si voy yo y lo niego. Porque no es la primera encuesta así que sale y que dice. Pero a veces a un cuerpo perfecto le gana por goleada una cicatriz, una bofetada, un pelo teñido o las mil operaciones que se hizo Sophia Loren. De momento a la Angelina que le vayan dando morcilla. Por cierto, esta noche voy a verme a Julie Delpy. Porque hay veces en que el baremo en cuestión de las actrices va más allá del tamaño que tenga su soberano par de tetas. Cine mudo (II)![]() Solamente pido un par de cosas la próxima vez que vaya al Festival de los Jóvenes Realizadores de la ciudad que me parió: Que el cortometraje que más me guste de todas las sesiones no sea el único que no reciba aplauso alguno en todo el festival. Que la próxima vez que gane un corto no me den ganas de abofetear a cada uno de los miembros del jurado. Hace dos años me pasó porque el corto en cuestión no llegué a entenderlo (y meses después se fue para los Oscar) y este año porque si no el peor, el corto en cuestión me pareció de los peores. Sir Henry puede dar fe de que una simple mirada vale para dar mi veredicto acerca de una película. Lo pido por favor. A quien corresponda![]() Cuando Marilyn cantó aquello del I wanna be loved by you, no sé si lo hizo como una llamada de socorro o es que era su forma de decirle al mundo lo que le gustaba a ella la vida. Como, en todo caso, a todos y cada uno de nosotros alguna vez nos han dado ganas de decirle a alguien esas seis hermosas palabras, y como quiera que es muy difícil aguantarse el modo en que Marilyn termina ese suspiro hecho canción, no vendría mal alimentar esta noche nuestras mentes poniendo en repeat los últimos segundos que se escuchan de su voz. Creo haber oído en su día una versión antigua. Al Jonson, Cab Calloway, no recuerdo. La canción la compusieron en los años 20. En realidad el I wanna be loved by you es una cosa tan vieja como la vida. Dios es una mujer![]() No sé por qué, pero me encuentro bastante a gusto cuando veo una película francesa. Sea del año que sea. Sea del año que sea quiere decir que me da igual que salga Emmanuelle Beart, o Juliette Binoche o Isabelle Huppert. Mejor si salen éstas, pero casi me da lo mismo. Sea del año que sea, siempre me gusta ver las películas en las que sale Jeanne Moreau. Aunque en 1970 y pico Gerard Depardieu jugara en una escena de cama con el mito de una Moreau crecida y por ende enriquecida, madura, maravillosa. En una de las últimas películas que me he visto, Antonioni le cala los huesos debajo del agua en una notte llena de lluvia y deseos. Por fortuna para ti y para todos los espectadores. Aunque Monica Vitti le roba un par de escenas. Y aunque La notte no sea una película francesa. No me he resistido mucho a poner a Jeanne Moreau así, en esa foto. El cine![]() He tenido la suerte de verme estos días un montón de buenas películas. A mayor número de buenas películas, mayor probabilidad de encontrarte con diálogos de ésos. Esto se lo dice Glenn Ford a su chica en El tren de las 3:10, del año 57. - La encuentro un poco delgada. - Ya sé que lo estoy. - Las chicas delgadas no me disgustan con tal de que tengan la boca bonita y los ojos azules. Usted los tiene azules. - Pardos. - Tampoco es necesario que sean azules. (Breve pausa y beso) Sería justo lo que me gustaría decirle (y hacer) a alguien algún día. Eso es, sencillamente, el cine. El coche de los recuerdos![]() Hablo de cuando el objeto oficial y oscuro de nuestros deseos todavía se llamaba Norma Jean. El cine balbuceaba nada más, si acaso abría la boca para cantar o para que el galán de moda de turno le dijese lo que le despertaba alguna rubia platino. A la que veis ahí arriba le dio poco tiempo a prodigarse, pero cada vez que se prodigaba era para no olvidarse. A Fellini sus recuerdos de infancia le obligaron en Amarcord a mentarla encerrados en un coche un par de adolescentes o tres, en una secuencia tan inolvidable cuando menos como la famosa ensoñación de la estanquera y su jersey de lana. Suerte tuvo Clark Gable, suerte tuvo que se la llevó entre forillos de noche y tormenta, por aquellos mares del sur. Aquellos tiempos en que los guionistas ponían en boca de las rubias platinos las frases de doble sentido que la dictadura de Hays apenas podía evitar. Me jode un poco que esté demasiado olvidada. Pero hoy, porque me da la gana, estoy hablando de ella. Porque me gustan muchísimo todas las fotos que le hicieron en su día. Porque no hay derecho que alguien se muera con los 26 años apenas cumplidos. Porque me estoy imaginando la escena del director del estudio intrigando sobre el nombre artístico de alguien que nació Harlean Carpentier. Porque guardo la esperanza de que Jean Harlow fuera otra maravillosa morena que sucumbió un día a los encantos del fabuloso rubio platino. Me jode un montón no acertar en qué foto ponerla. En la cima del mundo![]() Tengo que volverme a ver Ragtime. Primero, porque así voy y la comentaba después en mi otro blog. Y luego porque así veo la que fue última película de uno de los tipos que mejor me ha caído en gracia de aquel glorioso blanco y negro. Del cine. Un tío que siempre se llamaba o Jimmy, o Danny o Johnny. Pero que después empuñaba y disparaba un revolver como pocos han empuñado y disparado ninguno. Aunque, para ello, James Cagney tuviera que ser siempre el chico que empezaba de la calle (Edward G. Robinson nació ya capo; Bogart, siendo el hombre con pasado) El chico que surgía de la nada. En un especial de televisión, de ésos que saben hacer tan bien los americanos, Clint Eastwood dijo que para inventarse sus Harrys le sirvieron de inspiración los papeles que hacía James Cagney en las viejas películas de la Warner. Años 30 y 40. Como decía uno de los títulos de la colección Cine y música (Ed. Salvat, 1987-88) que tengo por casa, los años de la música de la época Kane. Quiero verle por fin lo bien que bailaba entre filme y filme detrás de cada una de esas balas descargadas a sangre fría. Sin resentimientos. Quiero verle en Yankee Doodle Dandy. Ya lo he visto bailar en Uno, dos, tres, al otro lado del telón de acero. Aunque Uno, dos, tres no sea un musical. Aquella quinta del año 1899. El año en que a la cinefilia le tocó el gordo de la lotería: Bogart, Astaire, Hitchcock, Nabokov, Hoagy Carmichael, Hemingway, Ellington, Cukor. Y James Cagney. Siempre on the top of the world. Alter ego![]() Ya no recuerdo en qué película una mujer le decía a James Stewart: - Me enamoré de tu nuca. - ¿Y qué pensaste cuando me di la vuelta? - Pues que me tendría que acostumbrar a tu cara. Creo, más o menos, que le decían algo así. No me gustó el día que se murió James Stewart. Por tener, Historias de Filadelfia tiene a mis tres actores: a James Stewart, a Cary Grant y a Katharine Hepburn. Y la condenada hija de su madre de la niña. En Vértigo no se ve, pero tiene que desnudar a Kim Novak para meterla en la cama cuando la rescata del agua. Menuda. En La ventana indiscreta es un mirón. Sólo le faltó bailar como Fred Astaire. Baila, mal, en Qué bello es vivir. En Qué bello es vivir es sordo del oído ¿izquierdo o derecho? Y entonces la niña que hace de Donna Reed de pequeña le dice que te quiero en esa oreja. En El invisible Harvey cuando está borracho habla con un conejo gigante. En Anatomía de un asesinato le gusta tocar el piano sentado enfrente del mismo piano que Duke Ellington. Y no mató a Liberty Valance. Alguien, un día, me llamó Jimmy. La noche más hermosa![]() Éste es el rostro que esta noche han premiado con honores en el Festival de San Sebastián. Hace siete meses hablé de cómo enamorarse de un rostro como él. Aunque no me importaría repetirlo. Delicatessen![]() Pues la primera vez que la vi me enamoré de Paprika Steen. Viendo Festen o Los idiotas. Mejor dicho, la primera vez en que caí que había visto a Paprika en alguna otra de sus películas. El amor, ya se sabe, tiene estas cosas cuando estás viendo una película. Me recuerda en algo a Ricardo Darín, pero no me hagáis mucho caso porque no hago más que pensar en alto. Algo huele a hechizo en Dinamarca. Paprika me gusta porque siempre va a tener la edad indefinida. Pero lo mejor de todo es que Paprika, amén de que está muy rica, es una extraordinaria actriz. Anjelica con k![]() No sé si a Anjelica Huston le ha pesado alguna vez el apellido. Para bien o para mal, Anjelica siempre será la hija de su padre. Porque la ves fugazmente en El cartero siempre llama dos veces y caes fulminado, donde se supone que la que resulta (más) turbadora en El cartero es Jessica Lange y la escena de la cocina. Y algo tiene que haber. Delitos y faltas tengo que verla otra vez, porque, aparte de alguno de los más grandes momentos de la filmografía Allen, también tiene por fortuna a Anjelica Huston. La hija de perra de Anjelica Huston. Viene a cuento todo esto porque ayer me vi la última película que me he visto. En ella rompen y rasgan desde el principio, o rivalizan las dos en hacerlo, Annete Bening y Anjelica Huston. Ambas, novia y madre respectivamente de John Cusack, se disputan en cuerpo y alma en un hermoso y despiadado combate de ajedrez a novio e hijo. Rompe y rasga Anette Bening porque entre otras cosas, enseña y vuelve a enseñar. Admito que en esa película la esposa de Warren Beatty está de chupa pan y moja. Pero. Sin desvelar excesivos detalles de la película ni del final que viene después, diré que mi vencedora moral aunque trágica acaba siendo Anjelica Huston. Anjelica Huston, que no enseña carne tan a la ligera como hace su adversaria, demuestra saber cómo despertarle hasta a su mismísimo vástago las armas de mujer que toda mujer rubia (teñida) platino tiene a su alcance para conseguir lo que ellas se proponen. Anjelica Huston, a la que le leí en un Fotogramas que de joven se veía horrible y que ni se atrevía por un instante a mirarse en el espejo, triunfa y pierde al mismo tiempo en ese fantástico final. Ese final de sangre, de amor y de lágrimas. Para mí Anjelica se escribe con k. Padres e hijos![]() Esto lo contaba yo en la página ésa que digo que nunca vio la luz. La historia empieza en 1935 y termina en 1977. En 1935 se produce el mayor de los éxitos cinematográficos de los tres hermanos Marx. En 1935 nace Woody Allen. En 1977 se produce el mayor éxito cinematográfico que vivió Woody Allen. En 1977 muere Groucho. El círculo se cerró la semana pasada de hace justo 30 años. Possible films![]() En estos tiempos de Dios en los que cuesta Él y ayuda encontrar una película de ésas que te puedan decir algo, no viene mal intentarlo con alguien como Hal Hartley. Y quién coño es Hal Hartley, que sigue haciendo películas y siguen sin estrenarle nada al hombre: uno de esos héroes de la independencia americana que todavía creen que es posible hacer ese otro cine falto de palomitas y redundancias, de pompas y reiteraciones. Que bien, que al Hal Hartley será difícil pillarle el tranquillo, y que tampoco sus películas no serán (todavía) obras maestras, pero yo prefiero descolocarme con esta gente, sus historias, sus paranoias y sus películas. Hal Hartley suele salpicar sus proyectos con este tipo de música. No sé si ésta en concreto suena en alguna de sus películas, pero este botón es para la muestra de cómo es la música y su forma de hacer. En estos tiempos de dios. La regla del tiempo![]() Ya sin Bergman ni Antonioni, y como quiera que quiero huir de los lugares comunes (ya confesé que Blow up me gusta, y que me gusta muchísimo El silencio, por ejemplo), para cuando el año que viene veáis lo que estos días está rodando Woody Allen en Asturias, Bergman y Antonioni llevaban solamente unas horas allende la vida. Es una manía que yo tengo: cuando se estrena una película relaciono lo que estaba haciendo yo en el momento del rodaje de la misma. Supongo que no se trata sino de otra forma más de vivir la cinefilia. Y un buen ejercicio de nostalgias. Y ya que me he visto What’s new Pussycat? del año 65 y que Woody Allen firmó el guión pero yo no había nacido, me quedo con otra frase de ésas para enmarcar: - Oh, Víctor. No puedo dejar que me hagas el amor con una persona en el armario. - ¿Por qué, cuántas personas en el armario necesitas? ¿Una gran verdad?![]() La frase de diálogo, en realidad, la dice Raymond, el mayordomo de Kane: - ¿Es usted un sentimental? - Sí y no. No blog![]() Cuando todavía no existían los blogs, o por lo menos yo no tenía ni puñetera idea de ellos, quise hacer y no pude, por dejadez más que por otra cosa, una página de esas personales, aprovechando que tenía que hacer un trabajo final para un cursillo. Como la cosa se quedó para siempre en proyecto, quién sabe si algún día, ahora que existen o sé que existen los blogs. Lo que hay ahí arriba formaba parte de esa página personal. No podía faltar esa Windsor Light Condensed BT. Falta una música. The boss![]() Que levante la mano al que le guste Lars Von Trier. ¿Dogma ha muerto? Un día oí decir algo a Von Trier, pero no he encontrado nada. Me imagino una balanza o romana. Lars Von Trier en el medio sujetando y a un lado detractores y al otro los demás, que no sé si calificar de amantes, fanáticos, seguidores, defensores o simples espectadores. Hay directores que se especializan en ser demonizados y en convertirse en el blanco de diatribas feroces. Lars Von Trier tiene destrozado el carné de identidad. O Haneke. A mí ya me gustó Europa por lo mismo que dijo en su día José Luis Guarner: que esa película era “brillante, irritante y estimulante al mismo tiempo”. También me gustó Dancer in the Dark. También me gustó Rompiendo las olas. También me gustó Idioterne. También me gustó Dogville y también me gustó Manderlay. También me ha gustado la antepenúltima película que me he visto. El jefe de todo esto es una coña marinera que juega con el montaje, tiene encuadres fuera de campo, colores apagados como los de mi blog y un actor que comienza y acaba la película con una tizna de hollín en la frente. Lars Von Trier dice en off al comienzo de la película que El jefe de todo esto sólo es un divertimento destinado a ridiculizar la pseudo-cultura. A ver de que lado termina por inclinarse la balanza. Esgrima y amores verdaderos![]() Me llamo Íñigo Montoya. Tú mataste a mi padre. Prepárate a morir. Estas palabras las repiten varias veces en una película que tardé ver algún tiempo. Tengo diez razones apuntadas por ahí para demostrar que esa película es altamente maravillosa, recomendable, estupenda, prodigiosa. Uno de esos escasos milagros del cine que sobreviven al tiempo y a las categorías. De esas diez razones que nunca he publicado pero que tengo apuntadas por ahí, todas se resumen en dos o en tres. Una, que sale Robin Wright con 19 ó 20 años cuando todavía no se llamaba Robin Wright Penn. Otra, el encargado de repetir varias veces a lo largo de la película la frase que he puesto al principio. Robin Wright (Penn) sigue recordándome a alguien. Y el personaje de Íñigo Montoya me sigue pareciendo uno de los personajes capitales del cine de aventuras de todos los tiempos. Y tiene que serlo alguien que en una historia que tiene esgrima, peleas, torturas, venganza, gigantes, monstruos, persecuciones, huidas, amor verdadero, milagros, suelta unas palabras tan memorables: Me llamo Íñigo Montoya. Tú mataste a mi padre. Prepárate a morir. Peter, Paul y Rachel![]() Hojeando hace poco una de las numerosas revistas que hay actualmente de cine (Fotogramas me sigue pareciendo la Biblia, Cinemanía sólo la he leído un par de veces, Acción te la lees en un santiamén y Dirigido por me parece simplemente la mejor), una compañera de trabajo y sin embargo amiga ve una foto de Paul Newman y me espeta: Paul Newman es muy guapo. Lejos de despertarle del sueño, le señalo otra de Marlon Brando: mohín y un no. Desconozco las variables por las que os movéis vosotras para valorar, si tal o cual aspecto, pero os lanzo otra apuesta blue eyes: Peter O’Toole. Si me dieran a elegir a mí, basándome en criterios puramente cinéfilos y cinematográficos y teniendo siempre en mente que Paul Newman y El golpe o Veredicto final, diría: esa figura recortada por el sol subido encima de un tren, a quien acabo de ver en una soberbia demostración de actor en Venus. Que recita Shakespeare un segundo y la imagen se congela. Me viene a la cabeza Richard Harris y Camelot. So british. Daniel Day Lewis, quien tan apenas se prodiga y que tiene estreno a la vista. O Jude Law, a quien Sean Penn tuvo que reivindicar “como uno de nuestros mejores actores” en los Oscar hace un par de años improvisando una respuesta a unas desdeñosas palabras de Chris Rock. ¿Jeremy Irons? A mi compañera y sin embargo amiga también le gusta mucho Robert Redford. Mi compañera de trabajo y sin embargo amiga me recuerda vagamente a Rachel Weisz. Alto La cosa apunta. Sale Norah Jones. Sale Jude Law. Y también sale Rachel Weisz. Y. El director es Wong Kar-Wai. Para que luego no me digas, te aviso con tiempo.Dame Judi Dench A veces te enamoras (sin saberlo) viendo una película.Uno y dos![]() ¿Qué ocurrió entre tú y yo? Capricho americano![]() A los Dallas Mavericks los han eliminado los Golden State Warriors en primera ronda de Playoffs. A los Dallas Mavericks, que jugaron el año pasado la final de la NBA, los manda un tío que tiene tanto dinero que ya no sabe lo que hacer con él. Comprarse un equipo de baloncesto, producir películas de cine. No sé si habréis caído pero su nombre sale en los créditos de Good night and good luck o Enron, los tipos que estafaron a América. Mark Cuban se sienta a pie de pista en los partidos, anima como un poseso, se encara con los aficionados cuando Dallas juega fuera de casa y sabe insultar a los árbitros mejor que lo hace un hooligan. Bubble es de Steven Soderbergh, es la última película que me he visto y también la produce Mark Cuban. ¿Conexión Cuban-Soderbergh-Clooney? Bubble es una historia minimalista que me ha gustado de las que se puede permitir gente como Soderbergh. Un capricho más. Spike Lee hace algo parecido con los Knicks, berrear tanto como Cuban. Jack Nicholson en los partidos de los Lakers es más pacífico y sólo se pone como Mark Cuban cuando tiene a un fotógrafo encima. Fuera de la cancha. El director no existe![]() El buen pastor no es ninguna obra maestra. Es un poco larga y le sobra media hora. Pero, si puede ser, le pediría al Altísimo que de Niro se pusiera otra vez pronto detrás de la cámara, porque durante esas casi dos horas primeras he disfrutado como sólo saben disfrutar los enanos, aunque nunca haya terminado de entender de dónde proviene semejante expresión. Igual son muchos 167 minutos. Pero bueno. De Niro me convence detrás de la cámara, casi tanto como me convenció en su momento cuando estrenaron con dos años de retraso su preciosa historia del Bronx. Es que no parece que haya director en este buen pastor. No sé si me explico, pero creo que eso debería ser un halago en un director. Porque Robert de Niro ya es director. Ya no podemos decir eso de que es su única película, como hizo Charles Laughton. Es que el argumento se podría prestar a cierto barroquismo, lo que pasa es que a de Niro no le gusta el barroco. Por eso digo. En la película hace frío por culpa de los azules y de los grises. Y puede que sea lenta, pero es que lo hace adrede. No me gusta saber mucho de una película antes de verla, por eso sólo hablo así, no quiero decir nada de la historia. Hay veces en que no sé absolutamente nada cuando voy a ver una película y es como lanzarse al vacío. A veces aciertas y otras no. Últimamente lo he hecho con Borat, película sobre la que tenía tal prejuicio antes de verla, que el entusiasmo que me invadió riéndome como no lo había hecho en años viendo una película puso en evidencia que mi instinto me había fallado con ella. Me encantó lanzarme al vacío con Borat. Aunque Borat tampoco sea ninguna obra maestra. La culpa la tiene Patricia![]() Si metes a dos personas dentro de una habitación solos para que vean juntos cualquier película de David Lynch, seguro que a uno le parecerá la cosa de una belleza inusitada y al otro, en cambio, dirá que David Lynch no es precisamente santo de mucha devoción. Me parece que tampoco David Lynch sea de la gente que aparece mucho en las listas de mejores directores, en los primeros puestos, al menos. Lo malo es que a mí a lo mejor tampoco se me ocurriría ponerlo en mi lista. O igual sí, pero tengo que decir que no para montar todo este tinglado. El dueño de este ascensor se pregunta si Woody Allen, si Clint Eastwood, si Scorsese, es el mejor de los treinta últimos años. Y yo, pensando, me digo, que si yo estuviera en la habitación trataría de convencer al otro de hacerse devoto de David. Carretera perdida me la he visto porque Olvido dice en un documento secreto que Carretera perdida tenía algo que ver con el jazz. Y es verdad, en cierta forma. Pero claro, echas la vista hacia atrás y piensas que este tío tiene una obra maestra y una película de terciopelo. Y Carretera perdida no me la había visto todavía y doy gracias al cielo por haberlo hecho. No es por cargar más las tintas en la supremacía del protagonismo femenino que han adquirido últimamente los artículos de este blog. Pero si Carretera perdida es lo que me ha parecido ayer cuando la vi, la culpa la tiene esta buena señora que hoy por hoy se encuentra relegada haciendo de médium en televisión. Eso, el personaje de Robert Loggia, los cadillacs, la música de Badalamenti y la atmósfera cero creada por David Lynch. Blonde and blonde![]() Ingrid Thulin se murió en 2004. No lo sabía. A Ingrid Thulin la he visto esta semana. La he visto encima de un escenario lanzándose puyas con un ex amante director de teatro, que a su vez se motiva con la actriz joven que protagoniza su obra. Básicamente es el argumento de Tras el ensayo. Y digo que muchas veces se habla de las rubias de Hitchcock, y con razón. Hoy voy a hablar de las rubias de Bergman. Porque Ingrid Thulin sale ya en Fresas salvajes. Y lo que son las cosas, en Salon Kitty. Hay un actor rubio en el cine de Bergman que me recuerda de veras a Kevin Kline. La mejor definición del actor que me recuerda a Kevin Kline la he encontrado aquí. Las dos rubias de Persona, por supuesto. Decía Buñuel que no le gustaba el erotismo o los desnudos en su cine. No sé qué decía Bergman pero en Persona le sale muy bien lo que enseña. Y la figura de un falo en los inquietantes títulos de inicio. Bibi Andersson, que si no fuera sueca la habría inventado Truffaut. Los ojos de Liv Ullmann, Senderos, la biografía en forma de diario donde se desnuda Liv Ulmann. O Liv Ullmann en cierto plano frontal de Saraband en plenos 65 años. Me gustaría ver las primeras películas que dirigió Liv Ullmann antes de Trolosa. Harriet Anderson era más morena y creo que la más guapa de todas. Los ojos, la sonrisa, los labios de Liv Ullmann. La foto de los ojos y los labios de Liv Ullmann en la portada y contraportada del libro en que se desnuda. Liv Ullmann no es guapa. Igual estoy equivocado, pero Liv Ullmann es preciosa. Pasiones de un hombre![]() El primer post que escribí, ahora que hacen justo dos años, se lo dediqué a la memoria de un puñado de actrices de ésas que siempre me dicen algo desde la gran mentira del cine. Donna Reed, June Allyson, Margaret Sullavan. El otro día descubrí un blog en francés, más sencillo que él mismo, nacido para recordar en imágenes las viejas glorias del pasado. Buscaba fotos de Natalie Wood, Claudia Cardinale. Audrey Hepburn. For sentimental reasons. El último artículo que escribí se lo he dedicado a otra mujer, y el anterior, también. Y alguna que otra vez, se los he dedicado a otra. El caso es que necesito hablar de ellas, con ellas o para ellas, porque me lo pide el cuerpo, porque sí o por otras razones, puramente peregrinas. Igual la razón es la misma razón por la que siempre vuelves a refugiarte en las mismas canciones. Hace dos años no sabía realmente lo que le iba a suceder a este blog, ni tampoco al otro. Sigo con mis dudas, igualico que el primer día, y espero seguir dudando y preguntándome cosas el año que viene por estas mismas fechas. Si tengo la suerte de seguir dudando y no se me ocurre nada mejor de lo que escribir, tened por seguro que acabaré acudiendo de nuevo a vosotras. Bueno, no lo garantizo, igual es a vosotras o igual es a cualquier película de Truffaut. La chica del calendario![]() Es más que posible que Atom Egoyan todavía no tenga ninguna obra maestra. Puede que tampoco sea de esa gente que termine nunca haciendo aunque sólo sea una obra maestra. Este buen hombre es un armenio que hace buen cine en Canadá, ese cine del que no sabríamos nada si no nos llegaran películas de Denys Arcand o de Jean Marc Valleé. El otro día, viendo Calendar te daba tiempo a pensar en éstas y en otras cosas, porque Atom Egoyan tiene la habilidad de que estás viendo su cine contemplativo que te obliga y deja tiempo para darle vueltas al coco. Cosa que hacen él, Haneke y dos más. A Calendar le pillas el tono y la historia por tu cuenta, porque si no te curras la película, seguro que sales jurando en hebreo, judeo-cristiano o armenio. Calendar es una película de tapadillo, incluso en su filmografía. El liquidador es otra magnífica película. Y Exótica. Pero ninguna es ninguna obra maestra y aún me quedan de ver suyas. Me gusta Egoyan porque es un creador de los que van a su bola, aquéllos que casi no les importa siquiera lo que diga la gente que va a ver sus películas. Las películas suyas en Zaragoza van todas de cabeza a los Renoir. Los cines Renoir son los cines de Zaragoza a los que van las películas que son como las que hace Atom Egoyan. No me he visto todas las películas de Atom Egoyan. Me he visto El liquidador, me he visto Exótica, me he visto El viaje de Felicia, Where the truth lies y me he visto Calendar. Hay una actriz que sale en Calendar y en todas sus películas. En realidad todo esto viene a cuento de que me acabo de enamorar. Y encima la tía es buena actriz. Lo malo de todo es que está casada con el director. El hermano de Rusty James![]() Recibo un comentario inmerecido que me pone sobre la pista de la mujer que escribió Rebeldes y La ley de la calle. Me leo La ley de la calle y recuerdo la (a ratos) fotografía en blanco y negro de la película de Coppola. Rusty James es un adolescente problemático que idolatra a su hermano, el chico de la moto. En la película de Coppola, Rusty James es Matt Dillon y el chico de la moto, Mickey Rourke. Barbaridad: Mickey Rourke hace El papel de los 80. Mickey Rourke en el libro y en la película de Coppola es daltónico, dato con el que juega Coppola en una escalofriante escena de muchos grises y muy pocos colores. La ley de la calle de Coppola me gusta un poco más que Rebeldes de Coppola. La ley de la calle se lee en muy poco tiempo y me recuerda en algo al Guardián de Salinger. Coppola hizo Rebeldes y La ley de la calle después del fracaso de Corazonada. Barbaridad: si me olvido de El padrino II, casi que La ley de la calle es la película que mejor hizo Francis Ford Coppola. Me queda por leer Rebeldes. La mujer que escribió Rebeldes y La ley de la calle se llama Susan Hinton. Lo que pasa con los títulos es que son mejores los ingleses. Con esto saldo un par de deudas. La mujer de Alfonso Sánchez![]() Tengo la buena costumbre de verme todas las películas hasta el final, incluidas las que son muy malas. Esto es algo que decía Alfonso Sánchez que había que hacer. Alfonso Sánchez era un crítico de cine que salía por televisión y al que yo veía como si delante de mí tuviera un reclinatorio. No tanto por lo que me enteraba sino por cómo lo contaba. Alfonso Sánchez estaba perdidamente enamorado de Anouk Aimée. Anouk Aimée hizo con Trintignant Un hombre y una mujer. Un hombre y una mujer es una película que, confieso, me gustó sobremanera. Me acuerdo que de pequeño me solía enamorar de la protagonista de las películas, no tanto porque entendiera de amores sino por lo que esas mujeres me transmitían a través de la pantalla. Recuerdo, y no sé muy bien por qué, que algo me transmitió en ese sentido la película de Pinocho. Últimamente me he visto varias películas de animación actuales. El truco no se lo pillo yo a muchas, pero las veo, y hasta el final. El final de la segunda parte de Toy Story es casi lo mejor de la película. Tampoco les veo el truco a la mayoría de las películas animadas japonesas, y a veces me pregunto, por lo que oigo de lo que dice la gente del anime, si no soy yo la excepción. Pero al menos no me rindo y también cumplo con la prerrogativa.
Hasta me gusta tararear como un descosido la canción de la película de Anouk Aimée. Ficciones (X) Los 13 años de Natalie Portman en Beautiful girls. Timothy Hutton enamorado de Natalie Portman en Beautiful girls. El reparto de Beautiful girls. Qué fue de Richard Lester. Qué noche la de aquel día. Forrest Whitaker, Bird lives. William Wyler en Inglaterra. Michael Powell y Emeric Pressburger. El fantasma y la señora Muir. El padre de Audrey Hepburn en My Fair Lady. Alec Guinness antes de Star Wars. Los ojos de Peter Sellers. Los ojos de Henry Fonda. Los labios del cine mudo. Los tacos de Carole Lombard. James Dean y su Little Bastard. Las barbas de las películas de Charlot. Gene Tierney, aka Laura. Aka La señora Muir. Desertores![]() Llevo más de medio día, desde que anoche me vi otra vez Los cuatrocientos golpes, con la música en la cabeza de Jean Constantine. Música que es gratamente difícil de quitar de la cabeza. Por lo menos te prolonga el travelling de Doinel, escalofrío la mirada fija a la cámara. Puñetero Truffaut. Una obra maestra es aquella película que te permite descubrir nuevos detalles en cada visionado. Truffaut está dentro de la ruleta giratoria en la que se mete Antoine Doinel. Hay cinco películas con Antoine Doinel. Jean Pierre Leaud se inventó un personaje de por vida sin saberlo, o se lo inventó Truffaut. En La maman et la putain también “es” Antoine Doinel. Es otro de esos personajes atrapados para siempre por su pasado. Al principio de El pequeño salvaje, y esto ya lo dije un día hablando de la que para mí es la mejor película de François Truffaut, François Truffaut le dedica ex profeso la película a Jean Pierre Leaud. Con conocimiento de causa, otro guiño entre bastidores. Incluso lo "es" en El último tango en París. El salvavidas L’Atalante. El adjetivo de maestra se le añade fácil y pronto a muchas películas. Ayer por la noche volví a verme una. Missing![]() La última película que me he visto acaba con un guiño interno entre Tod Browning y su fetiche Lugosi que no voy a desvelar, evidentemente. Bela Lugosi no es el protagonista de La marca del vampiro, casi no lo es ni de Drácula. Bela Lugosi puede que sea el icono de cine menos valorado de la pantalla. Lo digo porque Lugosi me ha encogido el corazón cuando lo he visto en La marca del vampiro haciendo de Bela Lugosi, la misma sensación que tuve al ver a Martin Landau dentro del ataúd cuando Johnny Depp lo ve de casualidad en Ed Wood a través del escaparate. Me dijeron un día que Bela Lugosi tenía un contrato por el cual tenía qu presentarse vestido de Bela Lugosi cuando tenía que hacer una entrevista. De ahí igual la idea de Tim Burton. Los vampiros del día que se muere. El artista consumido en vida por su propia leyenda. En la mesa apócrifa de la Última cena famosa que presiden las dos tetas de Marilyn, recuerdo al sombrero de James Dean, el bombín de Charlot y la cazadora rocker de Marlon Brando. La última copa de Bogart, Groucho, Astaire. Ahora veo a Cary Grant. No sé, quizá me pase, quizá ha sido un arranque de cinefilia desaforado. O me deje llevar de nuevo por eso llamado encanto. Pero no le veo a él. Yo creo que esta gente no muere, simplemente desaparece. Visto y no Acabo de ver a Fernando León de Aranoa tomando un taxi mientras yo esperaba el (autobús) 22. Lo despedía efusivo Luis Alegre, que es la mejor agenda de la España del cine. Al lado había una parada de bus turístico con algún que otro guiri y en mi parada había alguna maruja y algún marujón. Fiestas del Pilar. 2006. Creo que era el único que sabía quién era quién. Con León se ha subido al taxi alguien a quien han llamado Ripstein, pero Arturo Ripstein no era. Digo yo. ¿Habré sido yo el único que sepa que Fernando León ha estado en la ciudad que lleva su apellido en el escudo? La verdad, no sé qué decir ya. Que Fernando León lleva gafas.Un par de milagros o tres![]() A veces ocurren milagros cuando menos te lo esperas y vuelves a creer que los milagros existen. Ya que no en la vida diaria, ya que no en lo que a las ilusiones mundanas se refiere, ya que no en lo que siempre sale mal, sí en el otro disco que me compré ayer por un euro. El milagro sucede cuando oyes cantar a Ginger y Fred y uno se da cuenta de que estás viendo la película, Sombrero de copa o Ritmo loco o Sigamos la flota. De que estás viendo a Edward Everet Horton haciendo de Edward Everet Horton y al extraordinario Eric Blore haciendo de buen actor. Y de que estás viendo el tap de Fred y la cintura de Ginger. Las películas de Ginger y Fred están suspendidas en el tiempo, Fred Astaire estará por siempre suspendido en el tiempo y en el espacio dándole al tap y lanzando a la Ginger que nunca besó hacia el cielo y las estrellas. Bonito el homenaje de Fellini en su Ginger y Fred. Shall we dance es de Gershwin y resume todo ese espíritu. Escucho el Cheek to cheek y luego el Night and day, todo por el euro más satisfactorio del año. Me acuerdo ahora de la película dentro de la película de La rosa púrpura de El Cairo, una de las tres mejores películas de Woody Allen, donde hay un milagro que traspasa la pantalla del cine. Las películas de Fred Astaire están suspendidas en el tiempo como la película dentro de la película de La rosa púrpura de El Cairo. Igual que nunca quiero que se me acaben las películas de Woody Allen, no quiero que se me acaben las películas de Fred Astaire ni que se me acabe de escuchar nunca ese Shall we dance. Porque nunca quiero que se acaben los milagros, porque me da pena. Ahora digo que me parece de puta madre que Manhattan sea en B/N. Y Zelig. Ya he nombrado las tres mejores películas de Woody Allen. A veces ocurren milagros por un euro y hasta se te olvida que cada 5 de octubre cumples cada vez más años. Gracias a Ginger, a Fred y a tipos como Woody Allen. Otro Señor K.![]() Krzystof Kieslowski es uno de los cinco mejores directores europeos. Digo cinco porque decir diez o veinte es no mojarse. Pero decir eso de Kieslowski no deja de ser una mera simplificación, porque lo de las clasificaciones ya se sabe. Hace poco le oí decir a Woody Allen que hay tres tipos de películas: las hechas por los grandes de verdad; luego las películas clásicas; y luego el resto. A Kieslowski yo lo pongo a la altura de De Oliveira, Flaherty, Murnau. Hors categorie. En jazz sería Dolphy, Monk, fuera de todo etiquetado. A Orson Welles le oí decir un día que Jean Renoir había sido el más grande director de todos los tiempos, fuera de la archi-conocida frase atribuida a Welles de “John Ford, John Ford, John Ford”. Cuando veo una película de Woody Allen (del cual ya me he visto Scoop, una buena película), o leo a Cortázar o veo una película de Kieslowski, pasa que me emociono, hasta el punto de que llegas a enamorarte también de la película o el libro o un disco. Puede ser que te enamores de una tragedia como la de No matarás, que es la última película que me he visto, Decálogo de Kieslowski, decálogo del que quiero verme todos los mandamientos. El primer mandamiento del que me enamoré fue No amarás. La verdad![]() No es el amor lo que perturba la vida, sino la incertidumbre del amor. No tengo esperanza. Sólo sé que hay que tenerla. Es vital, hay que tenerla. La vida está hecha de fragmentos que no se unen. Esto que parece una poesía o tal, lo parecerá, pero, aparte de todo, es una verdad como un templo. Lo dice en voz en off la Muriel de Las dos inglesas y el amor de Truffaut. Ya me he visto todas las películas de Truffaut, que ya me valía. Las dos últimas son de época y son La habitación verde y Las dos inglesas y el amor. Cada vez creo menos que la vida esté hecha a base de casualidades. Tiene que haber alguna mano por ahí que mueve los hilos, por ahí arriba, o vete tú a saber dónde. He ahí la definición: Esta tarde pienso en alguien a quien no veo en años y al rato la veo. Eso me ha pasado esta tarde. La casualidad o el azar juega mucho en las películas de Truffaut. Desde su célebre “mise en scene”. Ya he hablado de Truffaut más veces, pero me da lo mismo. Y de la imperfección de sus películas hay mucho que hablar. Me gusta su imperfección. Más allá de la perfección de Spielberg, con el que se encontró en la tercera fase. 1941 es la más imperfecta suya y la prefiero a muchas. Truffaut se resume en la frase que se me acaba de ocurrir. Si tomas partido por algo, son riesgos con los que hay que correr. Y ahora vuelvo a la frase de arriba, que igual es de Truffaut o es del autor de libro en el que se basa la película y que ya me gustaría que fuera mía. Estos días he vuelto a escuchar la música de Los 400 golpes. Truffaut me gusta porque siempre dice la verdad. Ultra soul![]() Dos discos de Marvin Gaye. El What’s goin on es como un disco conceptual, palabra horrísona. El What’s goin on me recuerda a Crooklyn de Spike Lee. El Let’s get it on también. Crooklyn es una película denostada de Spike Lee por desconocida. Aquí se fue directamente al video, cosa que quiere decir que oficialmente no tiene la calidad necesaria para estrenarse en cine. Padre, perdónalos. En Crooklyn sale Delroy Lindo, que es un actorazo, pero ya se sabe. En Crooklyn Spike Lee hurga en los recuerdos de su infancia. En Crooklyn hay mucha música afro de los 70 Creo que está ambientada en el 73. En el 73 no lo sé, pero por esos años los Knicks de Nueva York ganaban anillos con el anagrama NBA. Spike Lee acudía a la cancha del Madison en la temporada del 94 con una camiseta de los Knicks a la vez que estaba haciendo y estrenando la película. Porque Spike Lee no es tonto y cuando Malcom X hizo una campaña de merchandising brutal. Me acuerdo que se encaró con Scottie Pippen después de una jugada, porque Spike Lee se ponía en la fila de los ricos a pie de pista. Me acuerdo de una canasta sobre la bocina de Toni Kukoc ganando a los Knicks, pero eso es otra historia. Toni forever. Los jugadores de los Knicks vestían como los que salen en Crooklyn por la calle. Walt Frazier, vg. Luego me enteré de que Spike Lee y Scottie Pippen se habían hecho muy buenos amigos. O quizá ya lo eran. Este Spike es muy listo. Me gusta el plano final de gente afro de Crooklyn bailando en un programa de televisión con música ultra-afro. El What’s goin on lo acabo de oír hoy y me gusta mucho. El What’s goin on tiene un valor añadido y es que es del año 1971. El Let’s get it on, que lo escucharé mañana, es del 73. Me gusta María![]() Escuché antes que ver la película de West Side Story. La banda sonora de West Side Story me gusta sobremanera. La banda sonora son las canciones que compuso Leonard Bernstein. Leonard Bernestin compuso la música de La ley del silencio. Tengo un disco con dos versiones que grabó Bernstein de La ley del silencio y West Side Story. En ese mismo disco también dirige su versión de Un americano en París de Gershwin. En West Side Story sale Natalie Wood tocada con un velo blanco de novia en una de las veces que más bonita he visto a una actriz en el cine. No sé cómo se puede enamorar Natalie Wood de alguien como Richard Beymer. Exigencias del guión. A veces la ficción se parece asquerosamente a la realidad. En West Side Story Natalie Wood se llama Maria. No voy a repetir que Natalie Wood me gusta for sentimental reasons. Un día vi en televisión, cuando en televisión se ponían todavía estas cosas, un documental sobre la grabación que dirigió Leonard Bernstein en los años 80 basándose en su música de West Side Story, con José Carreras y Kiri Te Kanawa. La banda sonora de West Side Story me parece superior a la película, lo cual no quiere decir que la película no me guste. Me gusta mucho y también la coreografía de la película. Manda huevos que el Óscar se lo dieran a los que adaptaron la música de Leonard Bernstein y no a Leonrad Bernstein. Padre, perdónalos.
Me gusta María, pero también Cool, One hand one heart o Tonight. Me gustan porque me producen el mismo efecto que hace un millón de años. Dioses y monstruos![]() Trueba fue quien asimiló a Wilder por primera vez con Dios y tenía el hombre toda la razón. Lo que pasa es que esto del cine debe ser politeísta porque a mí me salen unos cuantos dioses más. No sé como habría que llamar a Kurosawa, por eso de que viene del Lejano Oriente, pero ya sea Dios, Buda o Karma, el Kurosawa éste es la leche. Lo que daría porque vierais una obra maestra que tiene de menos de una hora que se llama Los hombres que caminan sobre la cola del tigre. O esa otra, Madadayo, su última. Traigo a Kurosawa porque quiero hablar de Toshiro Mifune y no se me ocurre hacerlo de otra manera. Sin rodeos ni historias. Mifune es un fetiche del cine y del cine de Kurosawa. Ya eso. Y algo más también. Ya trasciende de lo puramente cinematográfico a lo más intrínsecamente cinéfilo. Los de Dogma hicieron una película que se llamaba Mifune sobre un retrasado mental que admiraba a Mifune. En la última película que me he visto, La fortaleza escondida, de Akira Kurosawa, Mifune se convierte en un icono de tales proporciones que se sitúa a la altura del Ethan de John Wayne en Centauros, o James Dean en tres películas sólo. O de la Marilyn forever. Lo que pasa es que viene del Oriente también y es lejano para muchos. Pero luego lo ves en Barbarroja o en Yogimbo o en cualquiera del millón de películas que hizo hasta su muerte y te das cuenta de que este tío, por múltiples razones, da miedo. Mucho miedo. O algo. A mí, lo que al final sea, me lo da. Como la Gioconda en no sé qué película, que me gustaría saber cuál es, en la que se nos ríe a todos (o todo es parte de mi leyenda fílmico-sentimental) con una carcajada sonora en el plano final de la película. Mifune hizo unas películas específicas de samuráis famosos que algún día me dará por ver. En un par de minutos![]() En Infielmente tuya, la última película que me he visto, sale haciendo de mayordomo un actor que ya sale haciendo de mayordomo en una película de los cuatro Hnos. Marx, El conflicto de los Marx. El actor es desconocido, su cara es desconocida, lo sería también para mí de no haber visto estas dos películas que distan entre sí como 18 años. El actor, no pasaría nada si no dijera su nombre, se llama Robert Greig. Me gustó ver de nuevo en Infielmente tuya a Robert Greig. Es posible lo haya visto en alguna película más, ahora que pienso, porque ahora me entero de que, encima de que era australiano, salió en un millón de películas. Y de que Animal crackers, título original del conflicto marxista, era sólo la segunda película que hizo cuando ya tenía cumplidos los 50 años. Y que Infielmente tuya fue su penúltima. La coña es que, de ese millón de películas que hizo, en la mayoría estaba especializado en el papel de mayordomo. Aún cuando su papel fuera meramente testimonial, y en Infielmente tuya ni sale en créditos, Robert Greig podía estar tranquilo porque trabajo no le iba a faltar. Hay actores españoles de los años 50, 60, que salen en otro millón de películas. La mayoría de las veces salen dos minutos, iban medio día al rodaje y se ganaban el pan con la conciencia tranquila. Incluido el enrome Manuel Alexandre, quien en Bienvenido Mr. Marshall aparece tan sólo como figurante detrás de una mesa con una media sonrisa todavía hoy impagable. Muchas de ese millón de películas se nutrieron de la más grande y colosal generación de secundarios españoles de siempre.
Ahora me acuerdo de los actores exiliados españoles que salían en las películas mexicanas de Buñuel. Dulce Emma, querida Debra![]() Maldigo mil veces el doblaje después de oír la voz de Debra Winger en La fuerza del cariño. Hay que oírla para saber lo que estoy diciendo. Hay que desconfiar de los premios si en el año 1983 no le dieron el Óscar a la mejor actriz del año a Debra Winger por La fuerza del cariño. Que se lo dieron a Shirley McLaine y a Jack Nicholson, por otra parte geniales en La fuerza del cariño. Pero yo hoy estoy hablando de Debra Winger en La fuerza del cariño. No había oído hasta ahora la voz de Debra Winger por lo que maldigo otras mil más al doblaje, ese puñetero apósito de la comodidad de las masas. Oír la voz de Debra Winger en La fuerza del cariño es indescriptible. Ignoro si en las demás que ha hecho hablará así también, cosa que una vez más, y van tres mil, deberemos agradecer a esa maldita cosa llamada doblaje. En Portugal me parece que no doblan las películas. Un hilo en la voz de Emma. La sensación es que llegaba de farra todas las mañanas al rodaje. La música de La fuerza del cariño, de Michael Gore. Me gusta bastante y resume muy bien la época pre-JJOO del 84. La escuché por primera vez en el especial de los 75 años de la Paramount en 1987. Pie contra planosLlegué a ver el mismo trailer de la misma película española durante casi un año, en los cines Renoir, cada vez que ponían después una película. Un día, al cabo de casi ese año, la estrenaron sin que casi lo avisaran. Para cuando la estrenaron finalmente, yo ya me había hecho una idea en la cabeza de la película y hasta me había hecho apuntes para desarrollar ideas de lo que se veía en el trailer de la película, porque lo que veía en el trailer eran unas ideas bastante majas. La reseña de un crítico decía que era insólita y un cruce entre Rohmer y Woody Allen. No voy a decir cómo se llamaba la película, que por cierto me gustó. A otra película española le pasó lo mismo. Le pusieron el trailer como un año durante el mismo período que la otra película. Ésa no me gustó tanto. No me gustó. El protagonista sale con rastas y el título está en inglés. Las dos se estrenaron casi a la par a finales del 99. Me gustaba comprobar la reacción de la gente a lo largo de ese año de trailer . Se reían con el trailer de la película que no me gustó y había un silencio de incomprensión con el humor de las imágenes del trailer que sí me gustó. En la película que me gustó, al operador de cámara se le ven los pies cuando, en lugar de usar el montaje y un plano-contra-plano, se cambia de sitio para coger la cara de una de las dos personas que están hablando. No me imagino aquí un Festival de Sundance. En la última, independiente y americana, que he visto, el director agradece a Sofia Coppola, Viggo Mortesen, Spike Jonze o Steve Buscemi. Nada es lo que parece![]() A mi abuela, que en paz descanse, le dije un día si de pequeños la gente andaba así. De rápido, como salía que andaba la gente ya no en las películas, sino en las imágenes documentales de los años 20 y 30. En las películas igual era un truco. En las imágenes con gente de a pie de calle, cómo era posible trucaje alguno. Ergo era así como en mi mentalidad de infante me hacía pensar la cosa. Ya aunque sólo fuera en eso, sabía distinguir entre realidad y ficción. De la respuesta concreta de mi abuela sólo recuerdo una sonrisa más que condescendiente. Laurel y Hardy impusieron otra cadencia al cine cómico vertiginoso de Mack Sennet, de Charlot desde los cortos mudos. Sobrevivieron como pocos al paso al sonoro y luego vino la patochada del doblaje español. En América son listos y lo que hicieron fue que ellos mismos se doblaran al español para el mercado hispanohablante. Como aquí somos tan listos también, cuando el doblaje dejaron de hacerlo los americanos, los doblamos con la misma voz de inglés guiri que chapurrea el español. No sé si seremos el único sitio del mundo donde se les conoce por el Gordo y por el Flaco. Dennis Quaid me puso sobre la pista cuando le leí en una entrevista en el Fotogramas (febrero del 91): parece que tiene aspecto de subnormal, pero era un auténtico hijo de perra. Mientras Oliver Hardy jugaba al golf, Stan Laurel dirigía e ideaba los gags. Cosas veredes. En la última que he visto, Laurel y Hardy en el Oeste, reza: A Stan Laurel Production. Las apariencias siempre engañan. Stan, el flaco, digo. Me encanta cuando Ollie mira a la cámara después de que Stan Laurel mete la pata.
Mi abuela de joven supo en Zaragoza de Buñuel, al que veía de lejos y de cerca. “Era muy raro, Miguelico.” Cine de papel![]() Cuánto cine. Me lo dijo el librero cuando lo compré. Yo no supe qué responder, entre otras cosas porque aquel hombre no decía más que la verdad. Me gustó que fuera una edición gastada, con las hojas casi raídas, porque aquello era una librería de viejo, que todavía existe, pero que hace tiempo que no visito. El cine según Hitchcock existe en audio, porque las conversaciones entre Hitchcock y Truffaut se grabaron en cinta. Son más horas de las que tardas en leerte el libro. Truffaut hablaba un inglés casi como el que hablaría yo, como el de Encuentros en la Tercera Fase. Supongo que habrá alguna manera de que no haya lost in translation. Dicen los que saben que este libro hay que leerlo obligatoriamente antes de que vas a hacer una película. Miguel Ángel Lamata, que es de Zaragoza y además hace películas y además las escribe, nos nombró El cine según Hitchcock en el cursillo de guión de cine y televisión de hace dos años.
Cinèma (Memos) es el título en francés del libro autobiográfico que me leí en francés de David O. Selznick, usado, también de segunda mano y que me cogí del mismo lugar que el El cine según Hitchcock. Es un libro de correspondencias. De cartas que manda a todo el mundo. Todo el mundo era todo el mundo que tenía que ver en aquellos años con el cine. El libro es algo así como el de Groucho y sus cartas, que llegó a cartearse con T.S Elliot. David O. le admite a no sé quién que fue un tirano y que fue tras el dinero, pero que produjo algunas de las consideradas entre las más bellas obras de arte del siglo. Se inventó a Vivien Leigh, Jennifer Jones, y a Ingrid Bergman, que se la trajo de Suecia. Y de paso se trajo a Hitchcock de la Gran Bretaña. En los dos libros converge la historia mítica de Rebeca. Tirez sur le pianiste![]() Lo único que se oía en el cine cuando todavía no se hablaba eran las reacciones de la gente y el sonido de un piano. Los más sofisticados ponían violines y más historias, pero lo normal era un piano. En El narrador de películas, de Gert Hofmann, se habla de la figura que, a la par que se veía la película, iba contando a la gente lo que pasaba en la película. Se supone que en las películas que no llevaban letreros, o aun así, en los que llevaban letreros, pero pocos. Lo primero que hizo Hitchcock en el cine fue escribir lo que se leía en los letreros de las películas (me acaba de venir un dèja vu)* Cuando veo una película muda, le quito el sonido si viene con música. Para oírlas igual que en los cines donde no había piano, que en realidad era como se veían. Lo que hizo el Giorgio Moroder con Metrópolis fue pasarse. Juana de Arco de Dreyer la vi en la filmoteca sin sonidos. No se oía un alma porque nadie dijo ni mu. Chaplin dijo que nunca haría una película que no fuera muda. Para algunas películas mudas Chaplin se compuso él mismo la música. En Luces de la ciudad puso La violetera antes de que aquí oyéramos pedir comprarle ese ramito a Sara Montiel. Disgresión, puro estilo guardián de Salinger: El emigrante de Chaplin es una obra maestra. Cuando llegan y ven la estatua de la libertad (foto) En alguna de las películas actuales no estaría de más que hubiera algún narrador de películas. * Será que hace años, cuando todos éramos más jóvenes, dejé ya algo escrito sobre el genio gordinflón. Una de romanos![]() Moretti. Un día me tengo que ver La misa ha terminado. A ver si lo consigo como sea. Moretti. Simplificando, es el Woody Allen italiano. No. Moretti no imita al genio. Es más italiano que Romulo, que Remo y que la loba. Moretti me gusta porque me recuerda a Woody Allen, pero también me gusta porque me recuerda a Nanni Moretti. Supongo que Moretti ama a Woody Allen. Lo nombra en Aprile, la última película que he visto suya. Moretti en vespa. Moretti es un hijo de puta que hace muy buenas películas. Ecce bombo la hizo en 1978. Era su quinta película y hablaba ya de sus neuras de izquierdas. La habitación del hijo me pareció sólo buena. La historia del pastelero trotskista, aislado, calumniado...Caro diario es una obra maestra. Moretti en vespa. Este tío me sube la moral. Hay una frase en Aprile. En Aprile se queja de la victoria de Berlusconi en las elecciones. "Es absurdo intentar no equivocarse. Os equivocaréis igual. Lo importante es darse cuenta’’. O “La noche del 28 de marzo de 1994, cuando ganó la derecha, por primera vez en mi vida me hice un canuto”. La canción que se pone en repeat Moretti cuando se le muere el hijo en La habitación del hijo, By this river de Brian Eno. La recomiendo. Los primeros pasos![]() Cuando los hermanos Lumière nos inventaron el cine, lo que se les ocurrió no se nos hubiera ocurrido a todos. Qué mejor para mostrar el movimiento que mostrar eso, el movimiento. Y para qué irse más lejos, y rodar a los propios obreros saliendo de su fábrica. Te toca muy adentro cuando ves ahora a aquellas gentes, convertidas de repente en los primeros actores que hubo en la historia. La llegada del tren a la estación de la Ciotat no es la primera película de la historia, pero sí es la primera obra maestra. El regador regado es la primera película cómica de la historia y muchísimo mejor y con mejor argumento que muchas de las comedias que hay estrenadas hoy actualmente. En esos apenas 6 minutos que he visto Louis y su gran hermano ya inventaron de paso la moviola, ese primer gran efecto especial. Me ha gustado cómo un fotógrafo saludaba con un gesto de colega a los dos, que estaban rodando detrás de la cámara, sin que en realidad aquel colega supiera lo que estaba pasando allí en ese preciso instante.111 me parece una cifra más redonda y menos manida que la que hubo hace 11 años. Un día me enteré de que Louis Lumière cumplía los años el mismo día que yo. A propósito de Vigo![]() Tendría poco cine visto la primera vez que vi La piel dura de Truffaut. Me quedé con dos escenas. Al ver la película de nuevo, he confirmado que en su día ya vi La piel dura de Truffaut, justamente porque he visto de nuevo las dos escenas que se me quedaron grabadas aquella noche de algún viernes o sábado. Y no era de madrugada. Porque yo no podía ver películas a esas horas de la madrugada. Antes ponían estas cosas en horario de prime time cuando todavía no hablábamos de prime time. Entre otras cosas, porque en aquellos años no hacía falta el prime time. En la primera escena unos críos desde la calle le veían los pechos a una joven que se vestía cerca de la ventana. En la otra escena, un recién nacido se caía desde varios pisos y no le pasaba nada. Por esos años siempre salía una noticia en la prensa que decía que algún bebé se había caído desde un piso y no le había pasado nada. Luego te quedabas pensando. La escena de los pechos de la mujer la confundía con alguna que pudiera salir también en Los cuatrocientos golpes. Porque de pequeño tuve suerte y también vi Los cuatrocientos golpes. Jean Vigo hizo Zero de conduite con menos medios que entusiasmo. En Zero de conduite hay un colegio. En el colegio hay un director enano que termina sus frases con un “n’est-ce pas?” En la escuela hay niños que se pasan las normas por el forro. También es un internado. La escena con la que me quedo de Zero de conduite es una en la que hay una especie de rebelión por la noche y se ponen a luchar con las almohadas. En un momento dado hay una repentina cámara lenta y algún crío está semi-desnudo. También hay una cámara lenta en un momento dado en À propos de Nice, un documental de 23 minutos que fue la primera cosa que hizo Jean Vigo. En esta cámara lenta, a unas chicas que están bailando en una especie de carruaje como los del Carnaval, se les ven las bragas. Vigo nació fuera de su tiempo y hasta los años finales 50 no apareció la Nouvelle Vague. Truffaut nació en Vigo. Niños robados![]() La vendedora de rosas es de esas películas que te dejan mal cuerpo. La vendedora de rosas es una película colombiana que no se verá nunca aquí porque es una película colombiana. Porque aquí colombiano solamente se ven las telenovelas. Dudo mucho de si se estrenó o no. La vendedora de rosas es del año 98, pero importa poco, porque parece hecha ayer mismo. La vendedora de rosas no tiene tiempo ni edad. Duele verla. Duele ver a niños que no son niños, a niños que se colocan con una sustancia que no quiero saber. No hay momentos de relajo si no es cuando la niña Mónica ve a su madre muerta cuando alucina por las drogas. Niños que no viven, o niños que viven de noche. Aquí no hay diálogos imposibles, como en Princesas o en Barrio. Lo siento. Aquí yo veo verdad. Dudas si es realidad o es ficción, si documental o una película de terror. De la pesadilla sales cuando ves al final que salen los títulos de crédito. Más nos valdría enterarnos a todos de que en Colombia hay otras muchas más cosas que culebrones y de que hay extraordinarios directores como este Víctor Gaviria. Una de las cosas que más me han estremecido últimamente. Rara avis![]() Los cines Renoir tienen una ventaja sobre el resto y es que son los mejores cines de España. De aquí también, siempre y cuando se cumpla la premisa que se cumple en las demás ciudades donde hay cines Renoir, y es la versión original subtitulada. En Zaragoza hace ya tiempo que no se cumple la norma, lo único ya es que, de vez en cuando, viene una película china a la que le subtitulan el mandarín. Los cines Renoir tienen otra ventaja sobre el resto de cines de Zaragoza, y es que están cerca de casa. He llegado a estar viendo Jerusalem, de Bille August, durante tres horas con no más de cinco personas en la sala. Bombón el perro la vi junto a otra persona nada más. Mi sueño es ser el único viendo, pero eso es lo más cerca que he estado. Los cines Renoir es lo más parecido que hay aquí a una filmoteca. La filmoteca de Zaragoza es un quiero y no puedo, comenzando ya por las instalaciones. Luego están las copias, que a veces son las que son porque no hay más cera que la que arde. Demasiado se debe de tirar de los pelos el pobre Leandro Martínez, el responsable de la cosa. Creo que los Renoir han cumplido 10 años aquí o le falta muy poco. Además de Jerusalem, he visto en ellos subtituladas Salvar al soldado Ryan, Happiness, Vor, Medianoche en el jardín del bien y del mal, Sunday, La caja china, Alice y Martin, Mi nombre es Joe, La vida soñada de los ángeles, Entre gigantes, Desmontando a Harry, Shakespeare in love, Poodle Springs, High art, bastantes francesas, como Hoy empieza todo, orientales como Quitting, La bicicleta de Pekín, Eyes wide shut y a Nicole Kidman rematando la película con ese “fuck”, Slam, una argelina en la que me dormí (El silencio), Intimacy, Mulholland drive, Monster’s ball, Iris, Lejos de Techiné, Cosas que diría con sólo mirarla, Según Mathieu, Millenium mambo, Battle royale, no sé si aún La boda del monzón, Bloody sunday, Sweet sixteen de Loach. Hasta Shrek 2. Aún me acuerdo de pequeño de los cines de reestreno. Íntimo y personal![]() Me gustaría que si gana una película el premio a la mejor película de la noche dorada de los Óscar fuera ésta y no otra. Que no lo ganará porque lo ganará la otra. Porque tiene que ser así. En Good night and good luck pasa primero que es blanco y negro. Pasa luego que sale Dianne Reeves cantando, que es una mujer que es una maravilla cantando y encima cantando jazz. Grammy al mejor álbum del año de jazz vocal, por las canciones que canta en la película, pero eso es lo de menos, porque lo de los premios es un cuento muchas veces. Y más en los Óscar, que nunca se lo dieron a Hitchcock, Cary Grant o los Hermanos Marx. En Good night and good luck hay sabor amargo, hay desazón, hay esperanza para eso tan bonito que es el periodismo en libertad, hay jazz, hay buenos actores, hay un Robert Downey Jr. recuperado, hay un David Strathairn admirable. Todo esto lo ha parido George Clooney, al que hay que pedirle, porque detrás de esa cara bonita hay un cerebro con seso, que haga más, que haga más cosas como ésta, o como su anterior y extraña película Confesiones de una mente peligrosa. Que se forre haciendo de él mismo en otras, pero que se lo gaste luego en cosas tan bonitas como ésta. Que parece que sabes. Y si las mujeres le oyeran algún día la voz que tiene, todavía les gustaría más. Pero para eso hacen falta cines en versión original. Sabotaje![]() Hace unos días puse un enlace en los enlaces a la página oficial de Dogma. http://www.dogme95.dk , el movimiento colectivo cinematográfico más importante de los últimos 20 años, por lo menos. Es un invento danés. Al principio de las películas Dogma siempre sale el Manifesto Dogma 95, un diploma firmado por Lars Von Trier, Thomas Wintenberg, Soren Kragh-Jacobsen y Kristian Levring, que certifica que el director de la película acepta el voto de castidad, una decena de normas a las que debe sujetarse aquél a la hora de realizar la película. Con bastantes de esas normas estoy de acuerdo. Juran esto: 1. El rodaje debe realizarse en exteriores. Accesorios y decorados no pueden ser introducidos (si un accesorio en concreto es necesario para la historia, será preciso elegir uno de los exteriores en los que se encuentre este accesorio). 2. El sonido no debe ser producido separado de las imágenes y viceversa. (No se puede utilizar música, salvo si está presente en la escena en la que se rueda). 3. La cámara debe sostenerse en la mano. Cualquier movimiento -o inmovilidad- conseguido con la mano están autorizados. 4. La película tiene que ser en color. La iluminación especial no es aceptada. (Si hay poca luz, la escena debe ser cortada, o bien se puede montar sólo una luz sobre la cámara). 5. Los trucajes y filtros están prohibidos. 6. La película no debe contener ninguna acción superficial. (Muertos, armas, etc., en ningún caso). 7. Los cambios temporales y geográficos están prohibidos. (Es decir, que la película sucede aquí y ahora). 8. Las películas de género no son válidas. 9. El formato de la película debe ser en 35 mm. 10. El director no debe aparecer en los créditos. También hacen películas Dogma fuera de Dinamarca, pero éstas ya son otra cosa. Van como 30 en total. La última que he visto es Un hombre de verdad, que me parece por el momento su mejor película, y en mi opinión una película de ciencia ficción. La mayoría de sus películas suelen tener mucha mala baba.Si algún día hago una película, me gustaría que fuera así. Rompen, rasgan Gloria Swanson, que la acabo de ver en La Reina Kelly. O Gene Tierney en El diablo dijo no, y en Laura, por supuesto. Intentaré dejar de lado al animal más bello del mundo, porque ésta es un caso aparte. Otra forma de belleza es Sarah Miles en El sirviente y La hija de Ryan. O la de Mónica Vitti con Antonioni. Audrey Hepburn siempre, pero nunca como en My Fair Lady. Natalie Wood, for sentimental reasons. Maureen O’Hara en Inisfree con John Ford. De nuevo Jeanne Moreau, de nuevo Claudia Cardinale, y para italianas, más que ninguna la Mangano y la Magnani. Liv Ullmann y las demás rubias de Bergman. Shelley Winters, que se ha muerto hace poco. Juliette Binoche. Charlotte Rampling. Una actriz Dogma que se llama Paprika Steen. No sé por qué me viene ahora a la memoria Paulette Godard. La portuguesa protagonista de El valle de Abraham, Leonor Silveira.Y qué demonios, Ava Lavinia en Forajidos y ese mechón de su pelo negro.Dos Europas![]() Encuentro bastantes puntos en común entre dos directores. Jean Eustache, un francés que murió pronto cuando aún hacía películas, y un alemán que todavía hace películas, Michael Haneke, la última Caché. De Haneke he visto más películas, pero me faltan las primeras suyas que hizo en Alemania, porque luego casi todo el cine lo ha hecho en Francia. De Eustache sólo he visto Mes petites amoureuses, y la próxima que quiero ver de él es La mama y la puta. Argumentalmente es donde Haneke y Eustache no se parecen en nada, pero los dos hacen una cosa que es donde se parecen. Usan bastante el plano secuencia o la cámara fija, lo cual les obliga a los actores a esforzarse más que cuando hay planos-contra planos. Sobre todo Haneke lo que hace es como dejar indefenso al actor dentro de la pantalla. Hay como un distanciamiento entre él y el director. Es casi casi como si no hubiera película. Como si lo que pasara en la película fuera lo más cercano que existe a la realidad. Eso se ve muy bien en Caché. Caché es otra de esas películas de Haneke con las que ha inventado una especie de nuevo género, un terror invisible y sugerido, nada evidente, sino más aterrador si cabe. Chicho hacía algo parecido en algunas de sus historias para no dormir. La que más cabe dentro de esta definición para mí es Funny games. Ahí el terror es un poco más evidente, mientras que en Video de Benny es más sugerido. En El castillo es angustioso. A Eustache le van más otras historias. En Mes petites amoureuses cuenta la iniciación sentimental de un pre-adolescente francés amante de las películas clásicas de reestreno en los años 70, lo cual lleva a pensar en que es otro de esos ejercicios autobiográfico-sentimentales. Otro punto en común es que ninguno de los dos directores le dé una importancia excesiva a la banda sonora musical, que no a la banda sonora per se. Muchas veces tienes que guiarte por los sonidos, por las reacciones de los actores. Tienes que sacar conclusiones sobre la marcha conforme vas siguiendo la historia.Otro de los puntos que creo que los une es que les da más bien lo mismo lo que digan de ellos. Cines breves![]() El imperio de los lobos Jr Jr Tiene un buen arranque. Luego no. El imperio de los lobos quiere ser más de lo que puede ser. Mucha confusión, demasiados giros, poca sustancia. Decepciona ante las expectativas. En tus manos Jr Jr Jr Jr
El efecto Dogma es perfecto para contar historias como la de En tus manos: un poquito de grandilocuencia (la mártir de la prisión con poderes curativos), pasiones imposibles en las relaciones personales (la mártir y el buen samaritano), dramas interiores “shakesperianos” (la reverenda “madre”) y la pasión narrativa en todos los planos de la película. El guión, muy cuidado. Buena historia de mujeres. Y del hombre.
Match point Jr Jr Jr Jr Jr La ópera por el jazz, Londres por Manhattan, pero el mejor Woody Allen que vuelve en forma de drama. Un clásico moderno que conseguirá ganar puntos cada vez que se visione. Un Allen a ratos sombrío, como pocas veces, que viene a demostrar que, más allá de sus propias afirmaciones, es un director altamente dotado para el drama. Wizard![]() Over the rainbow en blanco y negro. Hay un homenaje bastante cáustico a las zapatillas rojas de Dorothy en el Corazón salvaje de Lynch. Me gusta la forma de actuar de los actores que hacen de los compañeros de Dorothy por las baldosas amarillas cuando Dorothy se despierta del sueño. En concreto la forma en que miran los tres a Dorothy cuando ésta cuenta lo que ha vivido. Parece que no, pero Tim Burton también bebe de Oz en su fábrica de Chocolate. Creo que ése es un homenaje hecho a sabiendas. La bruja mala es bastante buena. Y el centenar de enanitos. Eran de una compañía de circo liliputiense. Judy Garland fue de las mejores voces del siglo XX. La canción que más me gusta de Oz es la de las baldosas amarillas. Y Si por lo menos tuviera un cerebro. El compositor era Harold Arlen, el que hizo también Stormy weather. Oz es un extraordinario musical. Me gusta que luego de Oz la realidad se fotografíe de nuevo en B/N. Me da pena cuando se quema el espantapájaros. Victor Fleming figura como director aunque no la acabó él. El Over the rainbow lo hizo King Vidor. Tampoco terminó ni filmó algunas de las escenas más importantes de Lo que el viento se llevó. Vivien Leigh le iba a Cukor a ensayar a escondidas, después de que echaran a Cukor. 1939. Pero se mantienen. Es noche de reyes y hoy toca Oz. Puñetero el mago. Ése sí que sabía el secreto. Ficciones (IX) La Fontana de Trevi. Las transparencias en los coches de Hitchcock. Anita Ekberg. El código Hays. Louise Brooks. La compañía del Mercury Theatre. Campanadas a medianoche. Louis B. Mayer. Ars Gratia Artis. Alberto Sordi. La etapa mexicana de Buñuel. Romy Schneider a partir de El proceso. Un tranvía llamado deseo. Por qué actuaba Jennifer Jones. Paisá. Bola de fuego. El bola. Howard Koch y Julius Epstein. La fanfarria de la 20th. Zazie dans le metro. Marcel Carné. El Actor’s Studio. Richard Burton y Elizabeth Taylor. Los best boy. Los pianistas cuando el cine era mudo.2005, al fin y al cabo![]() Lo mejor:
Sorpresa:
Decepción:
Lo peor:
Cine mudo![]() Me veo los cortos que compiten de cine del Festival de Jóvenes Realizadores de Zaragoza. El Festival de las buenas intenciones. Hay uno vasco, Éramos pocos, al que no le cojo la gracia. Enrique a mi lado me dice que es muy bueno, y yo le digo que no le veo la gracia, y le pido que me lo explique. El último día le dan a Garci el premio a toda una carrera y hace una gracia cuando se lo dan acerca de los premios y enfermedades, que ya la hicieron en el pasado primero Jack Benny y luego Woody Allen, éste en los Príncipe de Asturias de 2002. Garci es un enfermo incurable de cine hasta para eso.
Luego me entero de que le dan a Éramos pocos el premio al mejor corto, de que a finales de año se acaba el programa del Garci. A partir de ahora veremos las películas sin comentarios. Cines breves![]() Two for the money Jr Jr No rompe los cánones esta película. Otro prisma de la visión desoladora de la América actual, tratada por enésima vez. Previsible moraleja. El duo Pacino-McConaughey tampoco termina de tener todo el brío. Algo reiterativa. El sabor de la sandía Jr Jr Jr Jr Anárquica e intensa historia que conjuga erotismo y comedia. Las situaciones enganchan lo suficiente para olvidar ciertas licencias existentes, lo cual hace que la atención sea puramente sensorial. Elizabethtown Jr Bobalicona, irritante y fallida película de un buen director. La estética de videoclip no desaparece en ningún momento. El ilusionante comienzo muere cuando quiere darse el pretendido giro romántico a la historia. Película más que artificial con dos actores al borde de la idiotez. Cines breves![]() Lord of war Jr Jr Lord of war tiene un ritmo la más de las veces un tanto precipitado, hecha como deprisa y corriendo, sobre todo en la primera parte de la historia. Luego si llega la hora de la calma, el director no sabe o no puede hacerse con las riendas de una historia con enjundia, pero el director Andrew Niccol ni le saca todo el jugo ni sabe cómo sacárselo. Problemas de estructura narrativa, empacho de la voz en off, podía ser mucho más de lo que al final es. Chicken little Jr Jr Vaya la cantidad de guiños a Spielberg (¿sospechoso de algo, soterrados intereses ocultos?) No hay que buscarle tres pies al gato, o al pollo. No es más que una descafeinada colección de lugares comunes de la casa, o de su ex Pixar, o de todas un poco. En realidad es muy poca cosa, la fórmula parece agotarse. Casi parecía el ensayo para la serie de televisión. Harry Potter y el cáliz de fuego Jr Jr Se avecina el fin. Los niños crecen, aparecen los primeros granos y la cosa ya no es lo que era. La serie comienza a ponerse seria. En el fondo sólo es más de lo mismo. Pero el amigo amiguete ya no hace tanta gracia. La amiga empieza a ser consciente de sus posibilidades para hechizar. Y Harry Potter comienza a tener problemas existenciales. Al lado de todo esto, la magia se acaba, la inocencia se evapora y hasta los profesores empiezan a estar cansados de tanta chiquillería. Y yo casi. Por la gloria de su madre. El sello![]() Los franceses tienen una cosa que me gusta, cuando hacen películas. Y en particular esto pasa con las antiguas. Antes de que empiecen. Los nombres que se ponen algunos actores en los títulos de crédito. Por ejemplo, Arletty, que era una actriz estrellona más atractiva que guapa; o Dasté, o Carette, o Modot, o Genin, o Vigan, o Legris. O sea, sólo el apellido, o que sea un pseudónimo. El nombre artístico, que se dice.
Muchos de ellos provenían de la Comedie Française, y así lo hacían saber poniéndolo debajo de su nombre. Algo así como una rúbrica con prestigio. Y así ya con el nombre como que te avanzaban lo morrocotudamente buenos que luego realmente eran. Y los ves una y otra vez en las películas de la época, aunque al principio no te quedes más que con las caras, pero luego ya comienzas a identificarlos más. Me recuerdan en ese sentido a los actores japoneses que te empiezan a sonar después de haberlos visto mil veces con Ozu, Mizoguchi o Kurosawa.
Y digo yo que será que no, pero leyendo tal o cual firma artística se me aparecen ligados en la mente los nombres de la Comedia del Arte del Arlequín y de Pierrot. O Polichinela y Colombina. Que no tendrá nada que ver, digo, pero que leyendo tanto unos y otros queda envuelto todo con un halo de cercanía, de cariño, de familiaridad, con unos tipos que se te hacen entrañables antes de verlos. Ligados para siempre a una denominación de origen particular y distintiva. Su sello característico. Cines breves![]() Flores rotas No es la mejor de Jarmusch. Tampoco es por haber traicionado su estilo parsimonioso y minimalista. Quizá es algo artificiosa, un poco prefabricado todo. Es casi una tontería, pero bien hecha, claro. Te quedas un poco chafado al final, porque esperas más de Jarmusch.Flightplan Un guión caótico, no digamos ya que tramposo, al servicio de una película no menos caótica y fallida. Lo mejor, Peter Sarsgaard. El resto recuerda a muchas películas, quiere engañar pero de mala manera y al final queda todo en un artificio soso y pobretón. Lástima, porque el arranque prometía. The bow Interesante, original y, una vez más, innovadora película de Kim Ki-Duk. A ratos genial, con un final nuevamente estremecedor, Duk se vale de la imagen prescindiendo una vez más de la palabra. Ingredientes conocidos para un resultado otra vez claramente ganador. Disímiles![]() A Chris Marker no le gustaría que le etiquetara nadie como cineasta, ni siquiera como uno de los mayores disímiles del mundo, casi la única etiqueta que podría aplicarse. Este francés que huye de sambenitos, de categorizaciones, de formalismos escénicos, que concibe imágenes, tiene un terror sumo a que nadie le inmortalice con una cámara. Y tampoco le gustaría que le llamásemos innovador, ni siquiera iconoclasta. Ni que tiene un don, que tienen pocos, como es el de la intemporalidad. Marker retrata como pocos la instantaneidad, el momento, el ahora y nada más. Una re-creación total de la realidad. La jetée, Sans soleil, Le mystère Koumiko. Muy a su pesar, Chris Marker haría estragos en un Arte y ensayo. El director de los gatos. Marker es capaz de mantener en un plano fijo sobre los ojos de un gato y que esos segundos tengan todo el sentido. O sobre los orientales ojos de Koumiko. Koumiko es un documento de 45 minutos acerca de la mirada oriental de una anónima joven japonesa, representante del rostro nipón clásico, pero que tampoco es “una japonesa típica, si es que eso existe. Ni una chica típica, ni una chica moderna. No es un ejemplo de nada. Ni de clase ni de raza. No como otras mujeres. Es como las mujeres que son distintas. Lo cual es algo”. Sólo Marker podía decir algo como eso. Cines breves![]() Lilja 4-ever Estremecedor relato de adolescentes que juegan con fuego, de niños sabios, del Dorado que no existe, de la mala baba humana, del desastre en que a veces se ha convertido el mundo. Eros Antonioni: retazos y pinceladas al cuerpo de Regina Nenni. Por lo demás, apenas salvable. Soderbergh: tontería supina fuera de lugar. Vacía de contenido y sin gracia que no pega en la trilogía ni con cola. Wong Kar-Wai: sutilísima, hermosa, la más sensual, sin que se tenga que ver nada del otro mundo. Gran atmósfera la creada por Wai, la más acorde de las tres al lema de la idea. El aura Bielinsky abandona ese toque de complicidad y humor negro que tenía Nueve Reinas, para construir una intensa y compleja historia de intriga. Una pizca inferior a esta su anterior película, El aura cuenta, una vez más, con un guión primorosamente decorado, con un Darín en permanente estado de gracia y con unas imágenes poderosas desde el punto de vista visual y estética. Bielinsky es un tramposillo, de esos tramposillos a los que quizá se les note el truco, pero al que siempre se le perdona. En El aura es igual de hábil que en Nueve Reinas, pero se le agradece que en esta ocasión haya sido menos efectista, más centrado en un crear un ambiente de intriga y de construcción de personajes. Disímiles![]() Ovoce es una película peculiar de una cineasta peculiar, y creo que me quedo corto. La cineasta peculiar era checoslovaca entonces y checa después. Vera Chytilova. Ya el nombre da como algo. En 1969 ya llevaba varias películas hechas, y es cuando dirigió Ovoce, que es la que he visto. O Los frutos del paraíso. Es un experimento. Y grande. Y sería muy aventurado aventurarse a describir el argumento. Porque es imposible, además. Una comuna libertaria en la campiña checa, una Eva revenida de la original Eva y la manzana, personajes oscuros, casados con la extravagancia y el orden subversivo. A más no llego. Del blanco pasan al negro sin más explicaciones por parte de su directora, que es a la vez la guionista. O sea, un caos si nos entendemos con la lógica. No encuentro en esta Chytilova a una directora influenciada por nadie en especial. Es que ni lo de que Bergman, en esta ocasión, ni eso (si acaso Antonioni y Zabriskie Point, pero fueron coetáneas) Esta película sólo se parece a una cosa: a ella misma. Dentro de la rareza, es la rareza misma. Más rareza que ella sola. De todas formas no cejo en el intento. Hay que ver más de esta señora. Como sea.Cines brevesEl mercader de Venecia La cosa se queda en aprobado, sin más, y eso que no peca de esteticista, pero Pacino está genial. Los demás aprueban también, pero Radford es un poco limitado, el chico. Y eso que tampoco se sale mucho del guión preestablecido por Shakespeare. La novia cadáver El lado romántico del gótico Burton hace de las suyas de una forma elegantísima. La obvia oscuridad del relato emite una señal nítida y directa que transforma el más duro corazón del espectador por espacio de hora y cuarto. Enternecedora. Last days Vaya muermo. ¿O pedantería? O vaya usted a saber. Lo que sí me gustaría saber es si va a ocurrir algo en la película, que todavía lo estoy esperando. ¿De verdad que esto iba en serio? Disímiles Vij la hicieron dos directores desconocidos rusos. Seguro que vieron mucha Hammer, mucho Corman. Eran Konstantin Yershov y Gregory Kropachev.Pero también verían mucho Buñuel porque en la película hay un toque buñuelesco en la historia. La historia narra una leyenda popular recogida por Gogol sobre diablos, brujas y fantasmas. El demonio se le aparece a un imberbe monje al velar durante tres noches el alma de una joven muerta. La historia recuerda, por ello, a Simón el estilita. Año 1967. Rusa. Amable y hecha con gracia. Existe un humor negro en Rusia, o mucho nos lo tememos. Suspense soviético en la era fría. Y muy desconocida.Cines breves Cinderella manRon Howard casi no es un artesano en esta película, porque poco le falta para ser lo que nunca ha sido, un creador. El que crea y borda su personaje, Russell Crowe. Otro que es bueno también cuando quiere. Las tortugas también vuelan (con retraso) El original siempre supera a los seguidores. Buenas intenciones, pero hacerlo como Kiarostami tiene sus riesgos. Para empezar, no está mal que Irak tenga un buen espejo en su vecino. Inside Deep Throat Debe ser bueno algo que después de visto te hayas aprendido algunos nombres, tomado simpatía por ciertos tipos y hasta hayas aprendido historia. Amén de otras cosas. 25 años sin Mcguffin Desde que murió el gordo se han hecho Sospechosos habituales, Seven, Pulp fiction, El cabo del miedo, Atracción fatal, No hay salida, El silencio de la sospecha, La sombra del testigo, Único testigo. O las recientes Retratos de una obsesión, o las de siempre de De Palma. O las que tengan que venir, que vendrán. ... Es la sombra del Mcguffin, que no se ha apagado, ni se apagará. Por los restos de los restos, creo.Por que pasen otros 25 años y nos convierta de nuevo por su arte y figura en deliberados voyeurs, por que nos seduzca de manera brusca con la culpa. Y nosotros nos lo creamos. Y por participarnos, sin un mínimo pudor por su parte, de sus complejos, obsesiones, filias y fobias. Y pasiones. Maestro. Leonard Conviene reivindicar a este chico:Porque es el único que se habla con el hermano que no habla Porque era el mayor Porque tocaba muy bien el piano Porque llegó a tener una orquesta de jazz Porque un día en el Rastrillo había una figura suya. Y me la compré Porque el italiano lo habla horrible Por la parte del contrato que le toca Porque no hay dos sin tres Porque mucha más gente de la que se cree es como él, “un hombre admirablemente sencillo”(GM) Ficciones (VII) El monte Rushmore y su elipsis. El año 1941. Todos los secundarios de la películas de Jack Ford. Todos. El hoola hop de Lolita. El cartel de Lolita. Los títulos originales de las películas americanas. Algunos títulos en español de las películas americanas. El plano secuencia. Quien inventara el travelling y el plano secuencia. El regador regado. Walter Mathau, en Primera plana, En bandeja de plata y cuando le da la gana. El primer delito de Michael Corleone. El increíble hombre menguante y la invasión de los ladrones de cuerpos. Los primeros planos obligados por contrato de los años 40. Cuando aparecen los apaches y la música que les acompaña. Las películas que hizo Chaplin en Europa. El operador de cámara de Yasujiro Ozu.Cines breves Usted primeroHay un actor de origen español, pero tan francés como la película, que se come a todo el mundo. Se llama José García y trabaja en el mismo restaurante que Daniel Auteuil. Trabaja como falso sommelier en esta divertida cinta. Las muñecas rusas Todavía más francesa (y peor) que su anterior Una casa de locos, que sigue teniendo al mismo pesado protagonista masculino, y que adolece del apoyo de los secundarios que poblaban esa casa de locos. Alfie (con cierto retraso) La genialidad de Jude Law (hay que ver este chico) apenas salva el remake del Michael Caine del 66. Puritanismo made in USA aplicado a las nuevas tendencias era Bush. Cines breves Sin CityExactamente el tipo de película que se podía esperar. La mano de QT o de FM remedia el poco talento de RR. Al final aburre un poco. Llámame Peter El experimento de psicoanalizar a Sellers resulta un poco de atracón y superficial pero también sugestivo. Muy fácil para Rush, porque es muy bueno. Pero no tanto como Peter. Extrañas coincidencias Las piezas son demasiadas en este puzzle, irresoluble, pseudo-kafkiano, precipitado. Se destacan Jude Law y Jason Schwartzman. Cines breves Charlie y la fábrica de chocolateMás género Burton, opción dulcificado, un Burton agrio pero menos, que todavía divierte, pero que tampoco hace pensar aun la moraleja. Todos tenemos un lado kistch. Caminar sobre las aguas Un discutible Eytan Fox, un tanto átono, un cine construido de argucias, neutro de géneros, amable en su presentación. Un tanto oblicuo. Sr. y Sra. Smith O cómo hacerse (más) millonario y lucir el palmito. La seducción del caos. Aparatosa recreación del vacío absoluto. Peor película del año. Outsiders (IV) Y qué demonios con la Hershey, que hizo de María Magdalena como sólo podía hacerlo ella. Porque en esa película de Scorsese, de La última tentación de Cristo, demostró que, por encima de la polémica que suscitó la de Dios es Cristo, ella era una actriz como la copa de un pino. Director con el que hizo una de sus primerizas películas, allá en los 70, El tren de Berta. Mira pues si se acordó de ella un director como es Scorsese, que no elige a cualquiera para sus cosas. Que sí, que esta Barbara es muy buena, que debe haber mucha miopía por ahí ahora. En Un mundo aparte, que se estrenó por las fechas mismas de La última tentación, estaba inmensa. Además es guapa, porque no se parece a las demás guapas, y porque me gusta su mentón. Qué tiene que demostrar más esta chica pues para que esté donde tenga que estar. Se lo preguntaremos al cielo, si no.Outsiders (III) Porque éste es el caso de los más flagrantes. Mickey Rourke tiene dos de las más escalofriantes interpretaciones de la década de los 80. Nunca un actor en los 80 (y que si no, me lo prueben) tuvo un estado de gracia como Rourke en Fuego en el cuerpo y en La ley de la calle, Kasdam y Coppola respectivos directores. Es muy difícil decir más en menos, son dos papeles breves en comparación con otros de sus protagonistas. El caché de Rourke subió como la espuma al nivel de Brando y sus cortísimos papeles de después de El Padrino. O casi. Luego Nueve semanas y media, pero eso era otra cosa. Homeboy, Johnny el guapo, retazos de buen actor. Hasta se habló de que iba a hacer la película sobre el Cordobés (sic) Y eso fue todo, pero ahí quedaba la cosa. Cero Orquídea salvaje, o Dos duros sobre ruedas. Luego se partió la cara en peleas de medio pelo, y por cuatro duros. Y estaba pasadísimo, en el cine y fuera de él. Ahora sale en una de un comic. Disfrazado de lo apabullante actor que un día fue. No podía ser la cosa, porque quizá lo que le pasó a este tío fue que como actor llegó a ser demasiado bueno.Outsiders (II) Wallace Shawn: Tiene la palabra eficaz grabada en su físico, porque si bien en su físico descansa una de sus armas más poderosas, es que para más INRI el mismo Wallace no sabe lo buenísimo actor que es. Y que no le den ningún principal es lo de menos, porque este todo-terreno secundario de la lengua de Shakespeare se gana el pan de muchos de los protagonistas, los cuales finalmente sólo pueden recoger las migajas que este enorme Wallace les deja en cada película.Diane Wiest: A falta de protagonistas, los suyos han sido sobre todas las cosas papeles de apoyo que le alegraron la carrera, como en Balas sobre Broadway (otra vez una actriz Allen) Aguanta una madurez de lo mejor que habita ahora en Hollywood. Además cautiva con su sonrisa, seduce con la mirada y es una intérprete poderosa. Su registro es poderoso. En su espejo deberían mirarse bien mucho recién llegado a esto del cine, que saldrían ganando. Cines breves La guerra de los mundosPosiblemente el director más esteriotipado. Spielberg hasta la médula. Primero entretiene, diluida después, algo olvidable en conjunto. Yossi and Jagger Víspera de mucho... Plana realización, vaguísimas pinceladas a los personajes. Historia israelí insulsa. Demasiado poco original. Transmite poco y era para hacerlo. El amor es lo que tiene Amanda Peet fue la razón de verla, y no se equivoca mucho uno. Poco o nada más. Poca emoción en la relación de los personajes. Lo mejor, las fotografías (del final) Outsiders Juliette Lewis: un día a esta chica no sólo le caerá el papel de su vida, sino que también se llevará el papel del año, será la estrella la noche de los Oscar y le lloverán los elogios habidos y por haber. También arrasará en todos los premios habidos y por haber. Si lo ha conseguido Hilary Swank, no hay motivo por el que la Lewis no. Es hija de Geoffrey Lewis, actor-compadre de Clint Eastwood. ¿Futura chica Clint? Recordar Maridos y mujeres.Matt Dillon: ¿Qué fue de este chico que era el mejor casi de los rebeldes de Coppola, qué fue del drugstore cowboy de Van Sant, qué fue de él en este maldito cine? Dirigió alguna película y parece destinado a que un tipo como John Malkovich haga otra película con actores como este Dillon. Sundance será su dorada casa si la cosa va como va. Al menos no él sino otros sucumbieron en el subgénero de ex estrellas de cine de acción. Cines breves Kitchen storiesMás noruega que los noruegos. Cine de lentejas, humor de lentejas. Un cine a duras penas exportable, mas gratificante. Mi padre es ingeniero Guediguian es un francés fiel a sus principios. Incorruptible con sus pros y sus contras. Película honesta, bienintencionada, pero honesta. Tierra de abundancia Wenders en América. Buena construcción de personajes, que salva cierta vacuidad temática. Michelle Williams es el nombre a retener. Buen John Diehl. Cines breves A la vuelta de la esquinaBien Christopher Walken, muy bien la broma montada en torno a lo que le pasa a Michael Caine. Correcta, si bien curiosamente al final te quedas con un buen sabor de boca. A good woman Desaprovechadísimo Oscar Wilde. ¡Otro director, por favor! Tom Wilkinson, un actor de oro. Interés decreciente, inversamente proporcional a lo recomendado. No sos vos, soy yo Chispazos argentinos. Más en los secundarios que en el protagonista. Agradable, aunque consabida, algún camino ya trillado. Vida perra... El nombre del Quijote![]() Truffaut, Domicilio conyugal, diálogo entre Antoine Doinel y Ginette:
Malditos Hal Hashby dirigiendo en los 70. Paul Naschy y sus misterios. Seymour Cassel, fetiche cassavetico. Philip Seymour Hoffman (de Óscar en La última noche) Bertrand Blier en Francia. Ugo Tognazzi en Italia. Pasolini, su muerte, su cine. Los experimentos de la factoría Warhol-D’Amato-D’Alessandro. El primer David Lynch. La enorme Laly Soldevilla. Los mudos Mack Sennet, Max Linder. Jess Franco y Lina Romay. Mel Brooks. Abbot y Costello. Lola Gaos y todo el reparto de Furtivos. El desconocido Bela Lugosi. La vida de James Whale. Las historias cubanas de vampiros. Pam Grier, Foxy Brown, el cine afro de los 70. Los malos de los James Bond de los 60. Cronenberg. Bob Fosse. Rainer W. Fassbinder.Oro y olvido Richard Brooks escribía las películas que dirigía porque era un estupendo escritor y guionista y periodista. En dos western crepusculares de la última etapa de su carrera hay frases memorables.Para Los profesionales escribió esto: - ¿Piensas en algo que no sea en mujeres, whisky y oro? - Amigo, acabas de escribir mi epitafio. Para Muerde la bala, esto otro: Dios, ¿qué no he hecho? Fui jinete del correo, conductor de diligencias, agente del orden, jugador, lanchero, granjero, trabajé en un rodeo, fui cantinero, limpiador de escupideras, viejo. Y no hice nada memorable. Y tampoco hay mucho que olvidar. Con lupa El mejor Sherlock Holmes, Basil Rathbone en la serie de películas de los años 40. Su compañero Watson, también de los mejores, el actor (sale también en Rebecca, de Hitchcock) Nigel Bruce. En esta serie de películas le hacen luchar hasta contra los nazis. La vida privada de Sherlock Holmes, una obra maestra de Billy Wilder. Casi no se ha visto uno de los casos que Holmes resuelve en esa película pero que al final cortaron del montaje definitivo. Era el caso de la habitación al revés, o algo así. En la película se presenta a un Holmes adicto a la cocaína. Buster Keaton parodió en el título al personaje de Conan Doyle en una de sus cintas, El moderno Sherlock Holmes, que es precisamente la película en la que Buster Keaton entra en la pantalla en una sesión de cine, antes de que lo hiciera Mia Farrow en La Rosa púrpura de El Cairo, de Woody Allen. Pero la película de Keaton no es sobre Sherlock Holmes.Ahora es cuando digo que nunca he leído a Conan Doyle (salvo un libro que se llama Cuentos de terror) La importancia de elegir un sastre Hay un par de frases o tres en Lady Eve, de Preston Sturges. Preston Sturges también tiene una obra maestra, Los viajes de Sullivan. En Lady Eve, Eve es Barbara Stanwyck a partir de un momento de la película, porque antes de eso es una jugadora profesional de cartas que intenta engañar al personaje de Henry Fonda, un desocupado y rico aventurero atrapa-serpientes, durante la travesía en barco rumbo a Norteamérica. La primera de las dos frases o tres: - Dicen que una cubierta a la luz de la luna es como el despacho de una mujer. La segunda y tercera de las dos frases o tres: - Los hombres... muchos hombres, eligen mejor a un sastre que a una mujer. - Quizás por eso se visten tan mal. Ficciones (VI) Los vaciles made in De Niro. El Nueva York de Manhattan, el Nueva York de Scorsese. El japonés Mikio Naruse. El poético Kitano. Claudia Cardinale, una chica y su maleta. Los niños del comienzo de Grupo salvaje. Las guerras de tartas. Las uvas de la ira. Los duelos del OK Corral. Henry Fonda. John Wayne izando al aire a Natalie Wood. Roberto Rosellini. La trilogía de Apu, Satyajit Ray. Cómo murieron con las botas puestas. La tentación vive arriba. El musical americano de los 30. Busby Berkeley. El silencio de Harpo. El grito de Tarzan. Las canciones de West Side Story. West Side Story. Natalie Wood con un velo de novia. La ideología de Vive como quieras. El falso mago de Oz. Siete hermanos con novia. Las músicas de Bernard Hermann. La madre muerta en El doctor Zhivago.Después de Truffaut y de Godard Eric Rohmer y Louis Malle son dos de los directores de la nouvelle vague que siempre se nombran después de Truffaut y de Godard. Louis Malle es de los pocos directores de los que pasaron el charco a los norteamericanos que no perdieron su identidad, un mal del que se aquejan muchos directores extra-unidenses que van a Hollywood a hacer una película. Se puede ver eso en Atlantic City o en Vania en la calle 42. Rohmer, en cambio, hizo todas sus películas en suelo galo, siendo el más francés posiblemente de todos los directores de la ola francesa. Rohmer puede quedarse como veinte minutos delante de dos personas hablando y uno se queda como fascinado por la naturalidad y desparpajo con la que está montada la escena, tanto que llega un momento en que te olvidas por completo de que ahí hay una cámara y de que estás viendo una película que es mentira. Rohmer es un director muy dialogante (¿Aristarain, otro estilo, otra época?), sus actores son casi desconocidos si no eres francés y los conoces, salvo Jean Louis Trintignant, casi. De Malle, pues que tiene una de las pocas obras maestras en 25 años, una película con nombre de tango que se llama Au revoir, les enfants. Familia y tradición De los directores japoneses de los 40, 50, 60, Yasuhiro Ozu era el de las películas de temática familiar. Por sus títulos (No debe dejar de amarse a una madre, El sabor del sake, Buenos días) se desprende la línea maestra de su filmografía: la cotidianeidad, las relaciones inter-parentales, la convivencia entre modernidad (hijos) y tradición (padres) Es el director de ambientación contemporánea (Cuentos de Tokio, paradigma de), ya desde sus películas mudas. Luego hizo remakes de éstas en el sonoro.Hay actores de los que salen en sus películas a los que te habitúas al verlos una y otra vez. Todo muy familiar. El guionista, además, era casi siempre el mismo, Kogo Noda. Y de actores, casi siempre estaba Chisu Rhiu de protagonista. Y había una actriz que también la utilizaba mucho, Setsuko Hara, que además era bastante guapa, y que según mi amigo Enrique es “mi amiga”, por lo de que era una japonesa que llamaba la atención porque era bastante guapa. Se salía del canon en estas películas porque parecía tener el glamour de una estrella de Hollywood. Ozu era un admirador de Lubitsch y se nota sobre todo en sus películas mudas. Doinel et Victor François Truffaut dedicó L’enfant sauvage a Jean Pierre Leaud, el actor que hizo de Antoine Doinel en cuatro de sus películas y un corto. François Truffaut modeló a Antoine Doinel como modela al pequeño salvaje en esta otra película. Por eso François Truffaut protagoniza en primera persona L’enfant sauvage. El pequeño salvaje es un niño abandonado en plenos bosques en la Francia del siglo XVIII. El personaje de Truffaut entonces lo que hace es como adoptarlo para enseñarle a vivir, a ser persona, porque el pequeño salvaje ni habla ni sabe escuchar. Vive al margen de la vida. L’enfant sauvage (me gusta más el título en francés) contiene unas escenas ciertamente de las más conmovedoras del cine en general. Lo del niño protagonista es de nota, porque no sabes si realmente es un niño inadaptado, con problemas y sacado de la nada (en varios momentos mira a la cámara como si ésta fuera una extraña, una invasión a su intimidad), o es un actor infantil entrenado para la película. Le ponen de nombre Victor, por una razón. Es bueno que el espectador se sienta incómodo ante algunas escenas. Al final de la película hay una escena en la que lloro, pero no es cuestión de destriparla. Pequeña obra maestra. Gore en el alma Ingmar Bergman termina sus películas con un fundido a negro y gracias, porque después de ese fundido a negro no hay más película en movimiento ni más créditos. Te pilla por sorpresa en ese sentido. Los títulos de crédito de Woody Allen de blanco sobre fondo negro son en homenaje a los de Bergman. La cooperativa de Bergman de actores: Erland Josephson, Max Von Sydow, Liv Ullmann, Ingrid Thulin, Bibi Andersson. Sven Nykvist es el director de fotografía; y el de Another woman, Edipo reprimido de Historias de Nueva York y Celebrity, de Woody Allen, también. En September lo parece, pero ahí es Carlo di Palma.En Vargtimmen, el título en si sale como título de crédito a mitad de la película. En Persona los créditos salen a los cinco minutos de imágenes oníricas y fantasmagóricas, obsesivas, obsesionantes. Bergman, gore del espíritu. Lars Johan Werle, es el músico acorde. En medio viene luego la película, o sueños, o pesadillas, o desasosiegos, o turbulencia interior, de Ingmar Bergman. Ojos que actúan Isabelle Huppert hizo de la Premio Nobel de Literatura, Elfriede Jelinek, en La pianista si son verdad las cosas que dicen de que tanto el libro como la película tienen tintes autobiográficos. En la película pasan cosas muy duras de ver y más de contar. La protagonista es una profesora de música que tiene en la intimidad aficiones sadomasoquistas. A Isabelle Huppert los papeles de mujer atormentada, o con secretos (ver Un asunto de mujeres, de Claude Chabrol, anterior y muy próxima a lo que este año ha sido la historia de Vera Drake), o con personalidades complejas, le van como anillo al dedo. Puede que sea de las pocas actuales francesas cercanas a las grandes: las Signoret, Moreau, Mercier. Boutade: lo haría bien con Woody Allen. Las pecas siempre le quedaron bien a Isabelle. Actúan. Su mirada habla. Valor de ley (desagravio de lo infravalorado) Tarde de perros, de Sidney Lumet. El reloj, de Vincente Minnelli. El hombre de Mackintosh, de John Huston. Más dura será la caída, de Mark Robson. Ciudadano Bob Roberts, de Tim Robbins. Happiness, de Todd Solondz. Mash, de Robert Altman. Un rey en Nueva York, de Chaplin. Hola mamá, de Brian de Palma. Muerde la bala, de Richard Brooks. Niágara, de Henry Hataway. Los dioses deben estar locos, de Jamie Uys. Johnny O’ clock, de Robert Rossen. Quién puede matar a un niño, de Chicho Ibáñez Serrador. El gato conoce al asesino, de Robert Benton. La soga, de Alfred Hitchcock. En busca de Bobby Fisher, de Steven Zaillian. Malas tierras, de Terrence Malick.Ficciones (V) Marnie la ladrona. El fantasma de Juan Nadie. Tú y yo. Lemmon y Mathau. Cary Grant de periodista. Cary Grant vestido de mujer. La nochebuena de Plácido. El hoyuelo de Kirk Douglas. La mirada de Dreyer. La cavatina de El cazador. Las trampas de El golpe. Los ojos de Nicholson. El bar de El resplandor. Un día en las carreras, más de uno en vino y rosas y otro más en Nueva York. El Óscar del padre de John Huston. El retrato de Jennie y el retrato de Dorian Gray. El material del halcón maltés. Los bailes de John Ford. Inisfree. El beso bajo la tormenta de Inisfree. Lo verde de aquel valle. El esplendor en la hierba. M de Dusseldorf. Eva al desnudo. El expresionismo alemán. Cuentos de la luna pálida, de Tokio. El melodrama de Minnelli. Los gangsters de la Warner. Jeanne Moreau con Jules o Jeanne Moreau con Jim. Simone Signoret.Actor fatal Sólo hubo una cosa que impidió que John Cazale, tras los sobrecogedores papeles que había interpretado en la década de los 70, continuara aumentando su categoría como actor. Y fue que John Cazale murió en 1978 a la edad de 42 años. Hasta ese momento John Cazale hizo sólo cinco películas, pero esos seis años le valieron para ser uno de los grandes, de los mejores secundarios de la historia del cine. Lo realmente puñetero es que nunca hayamos visto a Cazale en la cumbre de su madurez. Qué Cazale nos hubiéramos encontrado hoy en 2005. En todas sus películas despertaba piedad y ternura. A John Cazale le matan por orden de Al Pacino en la saga de El padrino porque su personaje, Fredo, ha traicionado a su hermano, o sea, a Pacino, a Michael. Lo que pasa es que Pacino, Michael, se espera a que se muera la madre de ambos, para que ésta no vea una reedición de la leyenda de Abel y Caín. El físico lo tenía; la fatalidad, grabada en su rostro, también. Verlo con una metralleta en Tarde de perros, también al lado de Pacino, y sin que apenas hable en toda la cinta, provoca escalofríos. Verlo en El cazador, de Cimino, al lado de Robert de Niro y al lado de Christopher Walken, provoca compasión si sabes que durante su rodaje todos supieron que tenía cáncer y que tras terminarse la película Cazale se murió. Ficciones (IV) La comedia italiana de los 50. Sofía Loren. Vittorio de Sica. Quien volara sobre el nido del cuco. La cabeza borradora. El hombre elefante. La censura española de Mogambo. El Doctor Zhivago. Robert Mitchum. Retorno al pasado. John Wayne parando la diligencia. Arroz amargo y Silvana Mangano. Gloria Grahame, Glenn Ford, Fritz Lang y los sobornados. Ser o no ser y Ninotchka. La Garbo ríe. Carole Lombard. Sucedió una noche. El juramento de Escarlata. David Lean en blanco y negro. Max Ophuls en blanco y negro. El cinemascope. David O. Selznick. Las mentiras de Pinocho. Las manzanas de la madrastra. Sinatra y Monty de aquí a la eternidad. La serie B de los 50. El montaje soviético. El animal más bello del mundo. Sinatra y el animal más bello del mundo. Bogart y la condesa descalza. James Cagney de gángster y James Cagney Yankee Doodle Dandy. Sólo ante el peligro. Gary Cooper. Los Diez de Hollywood. El guionista de Espartaco.Sui generis Jean Luc Godard dijo una vez, contra viento y marea, que estaba a favor la supresión de los cortes de publicidad (si no hay anuncios, se corre el riesgo de acabar con la financiación del cine) en los pases de las películas por televisión. Jean Luc Godard siempre ha ido contracorriente en muchas cosas, y para eso, no hay más que ver cualquiera de sus películas. A Jean Luc Godard le ha hecho Tarantino algún homenaje encubierto en sus historias, de esos homenajes que Tarantino suele hablar que hace. La compañía de Tarantino se llama A Band apart, la película de Godard se llama Bande à part. Y también lo hay el homenaje en Kill Bill.Ana Karina era la compañera sentimental de Godard y protagonizó varias de sus películas. Godard le mandaba que mirara bastante a cámara y la cosa quedaba muy bien. Godard tenía mucha coña y se adelantó un poco a Tarantino en eso de citar, hacer guiños, homenajear, etc, etc. También se adelantó en eso a De Palma. Godard sigue haciendo cine, aunque aquí casi ni se estrena. Tiene cuarenta películas sin contar los cortos. Fue quien hizo estrella a Belmondo. Hay muy pocos tan sui generis como Godard. Ficciones (III) El Pacino de los 70. El padrino I y El padrino II. La nuca de James Stewart. Cyd Charisse se levanta de una silla. Los Doors en Apocalypse Now. La última cena de Viridiana. El sello de Ingmar Bergman. Roma Citá aperta y Alemania Año 0. La última película, de Bogdanovich. La escalinata de Odessa. El Óscar a Hattie McDaniel. El toque de Lubistch. Las películas con voz en off. La voz en off en El crepúsculo de los dioses. La cara de nada de Cristina de Suecia. De Niro frente al espejo. Joan Crawford y Johnny Guitar. El río de Renoir. Kong y Fae Wray. Drácula. Bela Lugosi. Las leyendas de Bela Lugosi. El humor de la Ealing. La semilla de Rosemary. Nanuk el esquimal y los hombres de Arán. Federico Fellini. Roma en vacaciones. Las de piratas. El puente sobre el río Kwai. El slapstic. La screw-ball comedy o La fiera de mi niña. Walter Brennan. Edward G. Robinson en Perdición. La historia de Perdición. Todo en Perdición.Ríos en la luna Cuando lees Desayuno en Tiffanys te das cuenta de que hay alguna diferencia entre el libro y la película. Pero te lo pasas igual de bien en una cosa y en otra. El guión de la película es de un experto que se llama George Axelrod. Axelrod omite temas como el de las drogas porque la película tenía que hacerse. Sí que sale el vecino oriental que en la película hace Mickey Rooney. El libro es un recuerdo de Holly, la chica que en el cine hace Audrey Hepburn, mientras que en la película la cosa se cuenta en tiempo presente. A Truman Capote le han adaptado siempre bien el cine. Como con A sangre fría. Audrey Hepburn sale cantando con una guitarra la canción de Moonriver. Henry Mancini hizo también la música de La pantera rosa, Días de vino y rosas, Charade, etc, etc. George Peppard luego se pasó a la televisión. La película empieza con el amanecer de Holly desayunando delante de la tienda de joyas. Aunque la película tampoco termina como en el libro, da lo mismo porque te lo pasas igual de bien en una cosa y en otra. El peligro es quitarse de la cabeza Moonriver. Ficciones (II) La bofetada que le dan a Gilda. El pañuelo que se quita Gilda. El arsénico y las dos tías de Cary Grant. Los niños en el cine de El espíritu de la colmena. Las películas de Ozu. Los guiones de Billy Wilder. John Cassavetes. Gena Rowlands en las películas de John Cassavetes. Buster Keaton en Candilejas. Chaplin y la bola del mundo. El niño de Shane. Katharine Hepburn en Filadelfia. James Stewart y Katherine Hepburn en una piscina de Filadelfia. Laurel y Hardy. La leyenda de Brigadoon. John Garfield mirando a Lana Turner. James Cagney en la cima del mundo. Diane Keaton y Woody Allen. Los ojos de Bette Davis. Bette Davis de rojo en blanco y negro. El mutilado de Los mejores años de nuestra vida. La vuelta a casa de Fedrich March en Los mejores años de nuestra vida. La llegada del tren a la estación de La Ciotat. Las ventanas abiertas de La ventana indiscreta. Los diálogos de Bogart en El sueño eterno. El Óscar de Bogart en La Reina de África. El final de Y Johnny cogió su fusil. La única película de Charles Laughton. Los nudillos de Robert Mitchum en la única película de Charles Laughton. Los freaks de La parada de los monstruos. La voz de Pepe Isbert. Un perro andaluz. Spencer Tracy y Katharine Hepburn. Montgomery Clift.Ficciones Marlon Brando y una camiseta. Joan Fontaine y su rebeca. El imperio austrohúngaro de Berlanga. Los cameos de Hitchcock. Groucho mirando a la cámara. El monólogo de Brando en Julio César. La muerte de Hal 9000. Isabella Rossellini cuando canta Blue Velvet. Ingrid Bergman cuando tararea As time goes by. El interrogatorio de Antoine Doinel. La estanquera de Amarcord. Brando gritando en el metro. El tercio final de Arrebato. Charlot. Jack Lemmon resfriado en El apartamento. Shirley McLaine en El apartamento. Orson Welles en el Prater. El suicidio de George Bailey. La música de El padrino. El hijo de El ladrón de bicicletas. La novia de Frankenstein. Ginger y Fred. Las tres películas de Dean. Audrey Hepburn y la Garbo. De Niro en Toro Salvaje. El rubio de Marliyn. Kim Novak teñida de entre los muertos. El camarote de los Marx. Robert Duvall en Matar un ruiseñor. Atticus Finch. Los hijos de Atticus Finch. El hombre que mató a Liberty Valance. El final de Atraco perfecto. La madre de Psicosis. El macguffin de Hitchcock. Las rubias de Hitchcock. La cítara de Antón Karas. Las dudas de Bogart. Las dudas de Ilsa. Gene Kelly con un paraguas. Un trineo.Margarita se llama su amor Sólo Groucho Marx, alguien como Groucho Marx, puede ser capaz de tirarle los tejos a alguien como Margaret Dumont. O el dinero. Margaret Dumont tiene algo de otra época, o de irreal, o de old fashioned pero con mucho encanto. Margaret Dumont se lo debió todo a su figura. Dicen que un día los tres mejores de los Marx la recibieron desnudos en una habitación mientras estaban jugando a las cartas. Margaret Dumont era mejor hermano que Zeppo, o que Gummo, que ni siquiera salió en ninguna película. Zeppo sí, pero poco.Sólo alguien como Groucho Marx puede enamorarse de Margaret (“Cuando yo miro sus ojos pienso en ballenas. Sus ojos brillan como mi pantalón azul cuando está sucio...”, etc, etc...) Margaret Dumont se casó con un millonario hasta que la rescató del ostracismo la compañía teatral de los Marx. En sus años mozos fue bailarina de cabaret. Luego quiso demostrar que era actriz de drama pero no tuvo éxito. Margaret Dumont no tenía sentido del humor y no comprendía a los Marx. La familia de Vera Drake Vera Drake tiene dos hijos en la película. El hijo es sastre y un poco vividor. La hija es fea y retraída, pero al final se hace novia de un chico del barrio. El actor que hace del novio se llama Eddie Marsan y cuando lo ves en la película parece que se encuentre en el papel de su vida. O eso o es que es un buen actor. Como tiene unas facciones tan peculiares, puede hacer de Goebbels y bordarlo, si es tan buen actor como parece. Eddie Marsan salía también en 21 gramos y hacía de reverendo.Su actuación es realmente impresionante. Imelda Staunton es Vera Drake y practica abortos a jóvenes en apuros. El marido de Vera Drake tiene un papel muy bueno también, sobre todo cuando ocurre algo que pasa en la película. Son todos actores ingleses, como el director Mike Leigh. La película sólo muestra los hechos pero no juzga. Jim Broadbent hace una intervención como juez. Esta película parece de ésas en que se diga que está basada en hechos reales, aunque por lo menos en los títulos no salga nada de eso. Una película basada en algo que ha pasado en la realidad no tiene por qué ser buena por decreto. Un inglés que se llama Chiwetel He visto a Chiwetel Ejiofor en tres películas. En Amistad, que es donde debutó en el cine, de la mano de Spielberg; en Negocios ocultos, de Stephen Frears; y en Melinda y Melinda, de Woody Allen. Chiwetel Ejiofor me parece un actor impresionante. En Inglaterra le han visto más los que van al teatro y le han premiado varias veces por sus papeles sobre las tablas. Chiwetel Ejiofor es inglés pero sus padres eran nigerianos. Ha trabajado también con Spike Lee, pero, como últimamente las películas de Spike Lee no se estrenan sino en video, no hemos podido ver a Chiwetel como chico Lee por tercera vez en 2004.En Melinda y Melinda Chiwetel tiene un papelón y hace de pianista de jazz. Se enamora de la Melinda de drama. Cuando protagonizó Amistad de Spielberg no sabía quién era Chiwetel, me he fijado en él cuando ha hecho las dos últimas películas. Nunca va a aparentar la edad que diga que tiene. Tampoco se le nota mucho que sea nigeriano, si no sabes su nombre, porque puede ser perfectamente un broker yuppie que pasea por Brooklyn, aunque en Negocios ocultos sí que hace de inmigrante ilegal. En esta película está enamorado de Amelie. También le he visto con rastas. Actrices de oculto Donna Reed es la mujer de James Stewart en Qué bello es vivir. Me gusta más Donna Reed que Elizabeth Taylor en La última vez que vi París. Donna Reed sale también en De aquí a la eternidad. Es muy raro que Donna Reed no haga de madre en una película. En De aquí a la eternidad Donna Reed hace de prostituta, pero lo hace tan bien que no importa. En Qué bello es vivir, cuando el ángel sin alas Clarence le muestra a James Stewart un futuro sin su presencia, Donna Reed es una solterona bibliotecaria, que evidentemente, porque James Stewart está muerto en ese futuro, no le reconoce como su marido. Hasta grita porque cree que James Stewart es un loco psicópata cuando le aborda en la puerta de su casa.Hay pocas películas con Donna Reed que haga de protagonista. A mí cuando la veo me parece una mujer con más años de los de la película. Tengo un cartel de Qué bello es vivir en el que han puesto la cara de James Stewart de Música y Lágrimas y la de Donna Reed es la de De aquí a la eternidad. En Música y lágrimas sale también June Allyson, que me gusta tanto como Donna Reed. Y también me gusta así como ellas Margaret Sullavan, que hizo pocos papeles tan buenos como en El bazar de las sorpresas, también con James Stewart. James Stewart es mi actor favorito. James Stewart no sale ni en De aquí a la eternidad, porque Burt Lancaster da más el tipo, ni en La última vez que vi París, porque el papel no le va y lo hace Van Johnson, aunque ahí le hubiera pegado más el papel a William Holden, en vez de a Van Johnson. | ||